sábado, 10 de agosto de 2013

Polos opuestos, almas gemelas-Yamajima Oneshot




Titulo: Polos Opuestos, almas gemelas
Genero: …..
Parejas: Yamajima
Capítulos: Oneshot
Autora: Hitomy-Chan
Nota: bueno me jure a mi misma que terminaría este Oneshot de 17 páginas para hoy…y bueno aquí esta…en honor a los dos cumpleañero de hoy 10 de agosto el  primero el cual es alguien a quien admiro…Nakajima Yuto Omedetou!!! Ya te he dado mis mejores deseos y pues no me queda mas que decir solo que espero y sigas brillando como una estrella que eres y para hermanita hermosa Aria nee-chan te doy mis mas sinceras felicitaciones, muchas gracias por ser mi amiga te amito mucho, desde que te conocí me has dado ánimos al igual que me brindaste tu amistad la cual valoro mucho…felicidades hermosa y gambatte!!!!...y pues disfrútenlo por que mi amo escribir este Yamajima para vosotras!!!! Bay bay….


Se abrió paso entre los cientos de estudiantes que ahora mismo  habitaban los pasillo, se sentía con un pésimo humor y eso de sobre manera le afectaba para ese día de clases, poseía muy mala suerte, lo supo desde pequeño y es que por mas que intento la noche anterior estudiar no lo logro y eso lo irritaba, refunfuñaba por lo bajo y se sentía observado por medio alumnado, no era sano que un chico de su edad se molestara por pequeñeces…
-si tan solo…si tan solo ese idiota no me hubiese molestado con su ridícula música!!!...demonios…-entro echo una furia al salón de clases donde tan solo verlo sus compañeros se alejaron algún rincón de ese lugar, querían mantenerse a salvo del demonio que recién llegaba.

Lanzo una mirada fulminante y ya sin importarle nada tomo asiento en su respectivo lugar, estaba seguro que si veía a esa persona lo mataría por lo sucedido, el solo recordarlo le hervía la sangre, esa mañana tendrían un examen importante el cual demostraría su nivel educativo y presentía que si no aprobaba con buenas notas, no lograría entrar a una buena universidad:
-maldito Nakajima…-susurro entre dientes al tiempo en que sacaba sus libros para intentar estudiar aunque fuese solo 30 minutos…

Mientras que afuera del colegio un auto lujoso y con aires de ricos se detuvo frente aquellas grandes instalaciones, del cual bajo un chico alto y cabellera azabache, vestía el uniforme de manera desalineada y solo traía consigo un cuaderno en manos, con gafas de sol, con el  chaleco colgando de su hombro izquierdo y para colmo con la corbata floja y tres botones de la camisa sin abotonar, dibujo una sonrisa forzada para la persona que conducía el auto y se adentro a las instalaciones caminando con aires de superioridad:
-otro día aburrido…-al entrar a los pasillos se vio rodeado por todas las chicas las cuales no dejaban de gritar su nombre, eso le molestaba un poco:
-Nakajima…podrías darme tu autógrafo-¿autógrafo?, el tenia prohibido dar esas cosas en el colegio, ante aquella petición solo negó con la cabeza y aun sin quitarse las gafas se abrió paso entre aquel gran tumulto de gente, conforme se acercaba al salón de clases saludaba a todos sus amigos, pero algo dentro de si le decía que si entraba a ese lugar algo malo le pasaría

-que tontería…-apenas entro aquel sitio fue recibido por un golpe el cual le dio de lleno en la cara, no iba negar que aquello le había dolido más que los anteriores:
-estúpido Nakajima…voy a matarte!!!-se froto la parte dañada mientras veía con burla  a su agresor y sin dudarlo se echo a reír, le era tan gracioso verlo molesto, era como un pequeño chihuahua solo que más fornido:
-buenos días Yamada…parece que no has dormido bien estos días-comento al tiempo en que señalaba al mas bajo, y es que en verdad las bolsas que tenia el mayor bajo los parpados eran muy notorias-sabes deberías dejar de ir a tantas fiestas…preocúpate un poco mas por tu futuro-Yamada apretó las manos logrando que sus nudillos se emblanquecieran por toda la ira acumulada y ya se imaginaba a donde iba parar todo ese rencor.

-es tu maldita culpa el hecho que no haya dormido por 3 días…-se defendió mientras tomaba al alto del cuello de su camiseta, Nakajima desvió la mirada descubriendo que todos sus compañeros habían deshabitado el salón, incluso esta vez si se habían llevado sus mochilas, ¿eso era algo bueno o malo para el?, una vez mas miro al de cabellera castaña y entonces descubrió algo…su cabello ya no era castaño:
-Yamada… ¿te has teñido el cabello?-Ryosuke no supo si darle un puñetazo en la cara por su manera tan inmadura de actuar o si lo agarraba a patas:
-esta vez no escaparas-Yuto miro cada rincón del salón, y suspiro algo resignado no era la primera vez que discutían pero la última vez que lo hicieron Ryosuke tuvo con que defenderse, claro usando las mochilas de sus compañeros contra Nakajima, el cual solo trataba de esquivar cada golpe:

-Ryosuke…la verdad hoy no tengo ánimos para tus juegos-¡¡¡mierda eso no era lo que iba a decir!!!!, abrió los ojos con asombro le había dado un golpe al mayor nada mas con decir aquello y fue solo cuestión de minutos para que notara en la mirada de Ryosuke que nada bueno iba salir de ahí y entonces solo atino a salir corriendo del salón de clases, no era su estilo huir del mayor y menos que todo el colegio lo viera escapando de esa manera por un chico que padecía de un tipo de desorden bipolar, pero Yamada Ryosuke a veces no tenia autocontrol…

Se miro solo en el salón de clases, miro sus manos y percibía cierto dolor por haberlas apretado tanto, Yuto esta vez si que había dicho algo malo y le haría pagar, lo mejor era dejarlo escapar, no iba a humillarse frente a todo el colegio solo por ese inútil alumno, al cual no le gustaba ni llamarlo por su nombre:
-Yamada… ¿ya has dejado de discutir con Yuto?-pregunto un chico de mirada adormilada el cual traía un par de libros en manos:
-el muy imbécil escapo…pero no le daré importancia…-refunfuño
-por cierto…el te llamo por tu nombre hasta noto que tu cabello esta teñido…al parecer ambos ya comienzan a llevarse bien-¿llevarse bien con ese alumno?, soltó una carcajada y negó con las manos una y otra vez, era gracioso aquel comentario echo por Morimoto tanto que no pudo evitar reír burlón:
-eso nunca pasara…Nakajima Yuto ha estado arruinando mi vida desde el jardín de niños el y yo nunca nos llevaremos bien…-objeto tras una mueca molesta, para alguien como el pensar si quiera en la loca idea de ser amigo de ese tal Nakajima le provocaba malestar estomacal-eso nunca!!!-exclamo, para dirigirse a su respectivo lugar tomando asiento y así continuar con sus estudios tras la mirada atenta de su compañero el cual solo negó rodando los ojos…
-Nunca digas nunca Yamada…-susurro llamando por completo la atención del pelinegro el cual le miro dudoso-puede que un día de estos mires a Nakajima Yuto como alguien indispensable en tu vida…
-¿indispensable?-¡¡¡ ¿que demonios significaba eso?!!!...dirigió su  mirada hacia la ventana, observando atento el jardín, donde algunos alumnos perdían el tiempo, sus ojos almendrados sin querer fueron a parar donde aquel chico de nombre Yuto reía con un grupo de chicos:
-indispensable…por favor…el y yo somos como agua y aceite-bufo, aun sin apartar la mirada del alto, el cual ahora lo veía desde el inmenso jardín, se impresiono tras ser descubierto por aquel chico tanto que sintió sus mejillas arder, sin poder evitarlo dejo caer el libro que tenia en manos, ¿Qué era eso?, desvió rápidamente la mirada encontrándose con la sonrisa traviesa de Morimoto, este se acomodo las gafas que recién se había puesto:
-te lo dije…-Morimoto salió del salón de clases dejando tras de si a un Yamada Ryosuke atónito pero sobre todo ruborizado…

Por otra parte Nakajima al salir de las instalaciones y verse libre de Ryosuke soltó un suspiro de cansancio, cada vez era más difícil llamar la atención de ese chico, se le complicaba tanto que Ryosuke lo viese tan solo una vez, pero era la única manera de tener por completo la atención de ese tipo:
-vaya seguro tendré un castigo…-llevo una mano tras su nuca para frotar su cabello, eran tan opuestos, Yamada es un chico listo de carácter frio al cual a su parecer se le dificultaba tener amigos, de postura seria y carácter inquebrantable, con decisiones fijas todo lo contrario a él, su actitud despreocupada, su poco interés en los estudios, rodeado de personas todo el tiempo, con un sueño fijo, con deseos de ser famoso y de tener su propia banda de rock, siempre habían sido así, polos opuestos, lo descubrió desde la niñez y aun así aun mantenía la esperanza que fastidiando al mayor lograría por lo menos una vez robarle una sonrisa:
-Nakajima!!!-dejo de pensar tras el llamado de sus amigos los cuales estaban a unos cuantos metros de distancia, sonrió de manera natural dando pasos rápidos para ir rumbo al lugar donde aquel grupo de chicos parecían divertirse-otra vez fastidiaste a Yamada-no pudo evitar soltar una leve carcajada por las palabras dichas de sus amigos, le era divertido estar así con ellos, riendo siempre, jugando, hablando de su sueño por ser famosos, todos tenían una misma meta y un sueño por alcanzar al igual que el, llevó ambas manos a sus bolsillos delanteros y aun pensando un poco sobre la barrera que lo separaba de Ryosuke se adentro en la conversación que sus amigos compartían , sonriendo divertido de verse envuelto en aquel ameno momento, pero…algo lo llamaba era como sentir que lo vigilaban, sus ojos se desviaron por un instante de sus grupo de amigos y sin si quiera  notarlo se dejo guiar por aquel extraño sentimiento que lo comenzaba a envolver y su mirada fue a parar justamente hasta su salón de clases, sintió su piel erizarse al momento en que descubrió quien lo veía:
-Ryosuke…-susurro sin ser escuchado por sus compañeros los cuales estaban demasiado entretenidos con su plática, sus ojos negros se quedaron fijos en los ajenos los cuales ahora lo veían con asombro, su corazón latió fuerte y no lograba controlar aquellas pulsaciones cardiacas que iban en aumento, sonrió con alegría, quizás su manera de actuar con el expelí-castaño funcionaba si quiera un poco pues a pesar de las distancia y altura había notado aquel ligero rubor colorear esas mejillas que tanto deseaba acariciar…

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Cerro con fuerza la puerta de su recamara, dejando su mochila sobre el escritorio cercano a su ventana, miro la cama y como si estuviese exhausto se dejo caer de cara sobre esta y claro que lo estaba, por culpa de esas palabras extrañas echas por Ryutaro no había logrado prestar atención a ninguna clase por que en ves de fijar su vista al pizarrón se la vivió todo el periodo de clases en ver a ese tipo que le arruinaba la vida, rodo por la cama hasta quedar de espaldas y mirar así el techo azul con decoraciones en blanco, busco con las manos algún cojín al que abrasar y al tenerlo en manos se afianzo a el, no iba aceptar que lo comentado por Morimoto lo estaba confundiendo, jamás aceptaría algo como eso, por mas ridículo que se escucharan aquellas palabras le asustaban:
-una persona indispensable…-vaya palabras idiotas, era una perdida de tiempo para alguien como él el pensar en cosas como esas, se reincorporo y aun abrazado al cojín miro atento el escritorio donde yacía su mochila, pensó en estudiar y recuperar el tiempo perdido de ese día, ambos muy opuestos, uno diferente al otro, así eran y ese tipo de personas no están destinadas a ser algo mas…
-algo mas…-abrió por completo los ojos, que era lo que pensaba, Nakajima era el causante de que su vida fuese tan solitaria, siempre sonriéndole a cualquiera, portándose como un chico educado ante los demás, el era el único que conocía su verdadera personalidad, su manera de actuar, solo es una persona falsa frente al resto, pero para Yamada no era mas que un chico inmaduro…así que no debía nunca verlo de esa manera, jamás lo vería como algo indispensable, eso nunca!!!, dejo el cojín sobre la cama y con esos pensamientos en mente tomo asiento frente al escritorio, saco sus cuadernos y libros que estaban dentro de su mochila y se dispuso a estudiar, no arruinaría su vida pensando en chicos como Nakajima Yuto…
Todo parecía indicar que sus estudios funcionaban, tal vez le iría mal en el examen que ese día realizo por culpa de su vecino, pero estudiar en esa noche le ayudaría para el día que seguía, anotando en su cuaderno de notas lo que no comprendía para después intentar resolver cada problema, comenzaba a perderse en sus deberes, hasta que el fuerte sonido de una batería siendo tocada le hizo parar de escribir:

-otra vez no…-salió echo una furia de su recamara, sus padres aun no volvían a casa y poco le interesaba si regresaban, ya estaba acostumbrado al silencio de esa casa, pero su vecino cada día sentía que lo odiaba mas y mas si era posible, con pasos firmes atravesó el jardín para después verse frente a la puerta de la casa vecina, apuño su mano izquierda dando golpes fuertes a la puerta, la mueca de molestia era muy notoria, toco de nueva cuenta aplicando mas fuerza por que la persona dentro de ese sitio parecía no escuchar, el ruido dentro de aquella casa se dejo de escuchar y Ryosuke se vio en la necesidad de parar de tocar:
-me las pagara…esta vez lo golpeare…
Chasqueo los dientes al tiempo en que hacia un puño su mano derecha, la puerta se abrió dejando ver a un Nakajima algo sudado con una camisa de tirantes blanca, el cabello alborotado y el cual poseía una mirada penetrante, Ryosuke sintió las fuerzas abandonar su cuerpo y sin darse cuenta sus ojos recorrieron de pies a cabeza al chico que estaba frente si, Yuto se recargo en el marco de la puerta y sonrió burlón, Yamada fue subiendo la mirada poco a poco descubriendo como algunas gotas de sudor se deslizaban por el níveo cuello del menor hasta perderse dentro de su camisa y trago saliva, la garganta se le seco y parecía no poder hablar.
Nakajima al notar aquella reacción del chico, sonrío ladino, Ryosuke fue subiendo la vista hasta toparse con la penetrante mirada del alto y entonces entre abrió los labios dispuesto a decir su malestar pero sus labios temblaban y en vez de hablar tartamudeaba:
-¿Qué pasa Yamada?-cuestiono el pelinegro, conteniendo las intensas ganas de reír por la actitud torpe del mayor, el nombrado solo seguía sin decir palabra alguna, las mejillas le ardían y entonces quiso desaparecer, mostrarse así tan vulnerable ante Nakajima Yuto le era vergonzoso pero sobre todo molesto:

-Yamada…te hice una pregunta… ¿te puedo ayudar en algo?
Sus ojos almendrados se perdían en los labios rosas de Nakajima y sin darse cuentas se lambio sus propios labios, Yuto se tallo el cabello y se cruzo de brazos aun recargado en el marco de la puerta, sus ojos negros solo se posaban en aquel pequeño de mejillas carmesí y le era difícil no alegrase al provocar aquello en Ryosuke, quizás si actuaba un poco mas sexi lograría siquiera un avance en su plan de intentar “algo mas”, así que de manera lenta se alejo de la puerta y con un caminar sensual se acerco al mayor, que en vez de alejarse se mantuvo como una estatua, el chico alto poso ambas manos sobre los hombros de Ryosuke al tiempo en que inclinaba el cuerpo:
-Naka…Nakajima…-los labios de Yamada temblaban y no conciliaba entender aquello, Yuto acerco su rostro al del mayor y con una sonrisa picara susurro:
-parece que te gusta lo que vez…-ya no supo si ardía de calor pero estaba seguro que su cara estaba por completo roja, con dificulta trago saliva y solo atinaba a ver aquellos labios rosas que curveaban una traviesa risita, Nakajima mostro cierta felicidad en su mirar aquello funcionaba-sabes…-se acerco a susurrar al oído del bajo y la piel de este se erizo al percibir el aliento del otro-podría mostrarte un poco mas…dentro de la casa-con descaro mordió el lóbulo y entonces Ryosuke sintió un balde de agua fría caer sobre si, alejo a Yuto de un solo empujón y a como pudo dijo:
-deja…deja de jugar conmigo… -giro sobre si aun percibiendo aquel ardor en sus mejillas y se marcho a paso veloz de aquella enorme casa, se maldecía internamente por estar de esa manera, estaba seguro que sus piernas flaqueaban conforme caminaba:
-maldito Morimoto…es tu culpa!!!-grito apenas entro a su hogar, subió las escaleras echo una furia, le desagradaba todo lo ocurrido, se supone que el odiaba a ese chico, que era su rival de por vida, Nakajima Yuto no estaba en su lista de amigos ni lo estaría nunca…pero…
-maldición!!!-aquel rostro muy cerca del suyo, su aroma, su manera de caminar, vaya en verdad se encontraba confundido, esa imagen del pelinegro estaba muy grabada en su mente y de solo recordar sus palabras se ruborizaba, gritaba y maldecía en su recamara a ese tipo, siendo escuchado por sus padres y hermanas que ya estaban en casa pero eso no le importaba en ese momento solo deseaba desaparecer aquel recuerdo…

Un día mas de clases, la verdad le parecía extraño que su cuerpo estuviese tan tenso, sus pies apenas y reaccionaban ante sus ordenes por continuar caminando, la noche anterior no había podido dormir, tenia unas pequeñas bolsas bajo sus parpados no muy notorias, esta vez no debía culpar al ruido de Yuto ya que este dejo de tocar aquel aparato infernal después de que Yamada se marcho a su casa, mas sin embargo esta vez Nakajima había rebasado el limite de fastidiarlo, se detuvo frente al salón de clases, el corazón por un instante se le detuvo y ya no pudo moverse, esa persona estaba recostado sobre el escritorio del profesor y apenas lo vio en la puerta logro dibujar esa maldita sonrisa ladina y ya no supo como reaccionar, esa mañana Nakajima había llegado primero que el mayor con la intención de sorprenderlo y vaya que había logrado su ovejito:
-buenos días Yamada…-saludo aun recostado sobre aquel escritorio, sin siquiera sentir algo de vergüenza como su compañero el cual parecía una esfinge de color carmesí, y es que de solo recordar lo ocurrido de la noche anterior desvariaba incluso imaginaba un “algo más” con Nakajima:
-hoy pareces cansado…será que estuviste soñando conmigo…-y ahí estaba de nuevo esa maldita actitud de chico cool y sensual que tanto odiaba el antes peli castaño, abrió la boca para protestar por lo dicho pero su garganta estaba de nueva cuenta seca y mas idiota no se pudo sentir en aquel momento, Yuto bajo del escritorio y con paso lento se acerco al mas bajo llevando ambas manos a sus bolsillos delanteros, poso su típica mirada fría sobre aquel pequeño de estatura mas no de edad logrando que Ryosuke sintiera sus piernas temblar, el mas alto se acercaba cada vez mas y el no sabia como huir de ese lugar, la cara le ardía de nueva cuenta y cerro los ojos con fuerza al momento en que Yuto se aproximaba pero este le paso de largo empujándolo para que se apartara de la puerta, abrió los ojos de golpe, suspiro con alivio pensando que estaba a salvo pero unos brazos le rodearon por el cuello justamente desde la espalda y percibió aquel aroma tan intenso y conocido por el y muchas chicas que seguro salieron con Nakajima Yuto y se vio envuelto por un abrazo delicado, Yuto poso su barbilla sobre la cabeza del mayor y este levanto la mirada para así ver al chico que le abrasaba y al captar de quien se trataba se sonrojo en demasía, su ritmo cardiaco aumento al igual que su respirar, agitado y temeroso por lo que ocurría:
- hoy será un buen día… ¿no lo crees?-pregunto el alto para así mirar a Yamada, este asintió con torpeza, no comprendía y no quería hacerlo, su actitud, la manera en que Yuto se comportaba desde el día anterior, la forma en que lo miraba, de alguna forma sentía que el alto desde siempre le había visto así, mas no era seguro aquello:
-Nakajima…-musito llevando  sus manos sobre aquellos brazos que le abrasaban por el cuello, colocándolas con delicadeza, cerrando los ojos de solo sentir sus poros llenarse por aquel aroma tan sublime, tan único, tan suyo…el chico alto se auto felicito por que al fin lograba que Ryosuke mostrara un poco de sus sentimientos, por fin ese chico de actitud inquebrantable se había desmoronado por el sentimiento llamado amor, aun que no debía creer mucho en que era amor, aun era necesario que esos ojos almendrados le vieran de la misma forma en que el lo hacia, pero seria algo difícil, la actitud de Yamada era todo lo contrario a la suya:
-que fácil…a sido-susurro siendo escuchado por el otro chico, Yamada, este se alejo de golpe de Nakajima y quiso abofetearse  a si mismo por comportarse como un imbécil, giro sobre si para encarar al menor y escucho como este soltaba libre una carcajada de evidente burla “joder, joder, joder”, se molesto tanto, se sintió pequeño he indefenso, la primera vez que alguien lograba  eso en él, se mordió el labio inferior con fuerza aun sin apartar la mirada del chico que reía con ambas manos en el estomago y entonces dejo de pensar, su mano derecha se volvió un puño el cual fue a parar a la mejilla de Nakajima el cual termino en el piso…

Se mantuvo quieto ahí con la mirada baja dejado que el fleco cubriese sus ojos, que seguro estaban cristalinos, temblaba, todo su cuerpo temblaba de enojo, le dolían las mejillas ya de tanto sonrojo, pero también ya de las lágrimas que salían una tras otra:
-idiota…-el pelinegro acaricio la parte dañada y no pudo evitar reír triunfante, su plan había funcionado, después de tanto tiempo fastidiando a ese chico había logrado que este se enamorara de el, se reincorporo del suelo limpiando su labio que sangraba por el golpe dado, Ryosuke se molesto aun mas al ver esa maldita sonrisa en esos labios rosas quería borrarla, hacerla desaparecer, en verdad Yuto es la persona que mas odiaba en ese momento:
-no…no sabes lo mucho que te odio…-siempre te he odiado…tu…tu eres la peor persona que he conocido-comento débil, en cualquier momento se iba a desmoronar por culpa de ese chico, su mundo su vida, sus sueños el afán de ser el mejor, todo aquello había sido en vano por que si Nakajima estaría siempre presente sus planes se verían derrumbados por el otro.

-desde que te conocí…solo has sido el causante de mis problemas-sus labios temblorosos apenas lograban susurrar palabras que con dificultan eran escuchadas por Nakajima, el cual se ponía de pie, sacudiendo su pantalón de uniforme, Yamada se atrevió a verlo a la cara y entonces ambas miradas se mantuvieron fijas, una con rencor y la otra con ternura:

-Yamada…-hablo el de cabellera azabache, no deseaba escuchar mas burlas, tenia suficiente con verse tan deprimente frente a su enemigo, se acerco a paso firme aun sin desviar la mirada del mayor, ya no importaba nada en aquel momento, había escuchado bien, Ryosuke Yamada lo odiaba, quiso reír por que en verdad eso no era realmente cierto, tanto le costaba aceptarlo, tan difícil era para Ryosuke aceptar que estaba enamorado, entonces le haría ver que no todo es tan difícil cuando se es correspondido de la misma manera, con delicadeza poso ambas manos en las mejillas, acercando su rostro al tiempo en que entre cerraba los ojos, no supo reaccionar su cuerpo estaba inmóvil, esa cercanía lo había tomado por sorpresa, el aliento de ambos se vio combinado, claramente percibía el aroma del alto adentro en cada poro de su cuerpo, sus labios fueron tomados por el chico que tanto adiaba, un tacto húmedo, donde sus bocas se mantenían unidas, Yamada abrió los ojos de par en par no creyendo aquella acción realizada por Yuto, las fuerzas abandonaron su cuerpo y sintió sus mejillas arder, los labios del alto comenzaron a moverse sobre los suyos en ese instante buscando una respuesta, quería hacer reaccionar al mayor, Ryosuke se lleno por completo de un extraño sentimiento, felicidad, ira combinado con un ligero cosquilleo bajo su vientre, poco a poco cerro los ojos, colocando ambas manos en el pecho del chico frente si, torpemente movió sus labios marcando un ritmo sereno y sublime, su mente se torno en blanco, y todo enojo se desvaneció dejando solo ese extraño revoltijo dentro suyo, tomo con fuerza la camiseta del alto entre sus manos, abriendo la boca al mismo ritmo, sus labios marcaban el mismo compas al besarse, sintió como las manos del otro chico bajaban deslizándose por sus brazos acariciando sobre la tela blanca de la camiseta hasta sentir como era rodeado por la cintura, su cuerpo quedo totalmente pegado al otro y actuó de manera impulsiva llevando también sus brazos al cuello del azabache, rindiéndose ya de su negación, el beso se profundizo dejando que su saliva se mezclara una con la otra, él, Yuto se atrevió de manera traviesa a morder el labio del bajito provocando que jadeara entonces aprovecho aquello para adentrar así su lengua en aquella cavidad bucal, tocando, explorando ese interior húmedo, sintió como si el oxigeno le fuese robado y poco a poco necesito mas el poder respirar pero se negaba alejar al pelinegro, quería llegar a mas en aquel intenso beso, entonces percibió como la lengua traviesa de Yuto se entrelazaba con la suya…¡al diablo con el oxigeno! , pensó para así, colgándose mucho más del cuello y así corresponder mejor aquel beso.

Yuto no sabia como sentirse en ese momento, el corazón le latía con tanta fuerza, por fin ese chico terco se había rendido ante el, dios sentía que estaba en la gloria misma, besarse con Yamada Ryosuke, eso solo ocurría entre sueños, aprisiono mas el cuerpo del bajito, no lo dejaría ir por nada del mundo, besarlo, sentirlo, tocarlo, era algo único que deseaba tanto que aquel momento no terminara, pero entonces escucho un ligero carraspeo tras de si, y Yamada lo alejo de un fuerte empujón, provocando así que el beso terminara:

-Morimoto!!!...-apenas y logro elevar la voz, respiraba con irregularidad, y se vio envuelto en una situación bastante incomoda, Yuto giro para así ver a la persona que los había descubierto y entonces sintió sus mejillas ligeramente tibias por el sonrojo-no es lo que parece!!!-trato de explicar el mayor, pero Morimoto solo negó con la cabeza.

Por su parte Yuto actuó de manera natura y cool, se tallo el cabello, y de un solo movimiento abrazo fuerte por la espalda a Ryosuke posando su mentón en el hombro de este:
-amor…ya deja de negarlo…para Morimoto esto no es algo nada fuera de lo común… ¿cierto?-se atrevió a preguntar viendo fijamente al menor:

-la verdad no me sorprende…-Ryutaro les paso de largo ante un Ryosuke en pleno shock y es que trataba de procesar todo lo ocurrido pero, sentir como Nakajima le besaba la mejilla derecha le hacia perder cada pensamiento:
-mmm…vez a él no le importo-comento con orgullo Yuto, susurrando en el oído del bajo, después sonrió con picardía dejando un suspiro salir sobre el cuello de Yamada eso le hizo sentir como su piel se erizaba y entonces se alejo rápido para así no ser visto por alguien más de su clase:
-¿Qué crees que estas haciendo?
-yo-Yuto se auto señalo así mismo y con una mirada seria respondió-pues…soy romántico con mi pareja… ¿acaso no puedo?...

¿Pareja?, ¿de que demonios hablaba ese tipo?, Ryosuke miro de reojo a Morimoto pero este parecía vivir en su burbuja ignorante ya que estaba muy entretenido viendo su móvil, dirigió de nueva cuenta su mirada hacia Nakajima y este ya estaba muy cerca de su rostro tanto que de inmediato se ruborizo, la mirada del alto parecía ser sincera y eso le transmitía cierta seguridad…pero…amar a su enemigo, su rival de casi toda su vida, era algo que nunca creyó le fuese a suceder a el, sintió como era tomado de ambas manos y observo la penetrante mirada de Yuto:

-Yamada…creo que ya ha sido suficiente para ambos ¿no crees?-agacho la cabeza y tímidamente correspondió al agarre del alto, Ryutaro les vio curioso y espero a que Ryosuke se a sincerara con Nakajima, ya era hora que ambos dejaran de fingir ante todos que se odiaban:
-se que somos muy opuestos, y que en ocasiones mi presencia te molesta, también tengo claro que tienes metas muy diferentes a las mías…pero ser diferentes no es un obstáculo para que no estemos juntos-comento con sinceridad Yuto:
-pero…yo te odio-escucho como el otro reía leve y le miro molesto:
-lo se...pero dime entonces…si me odias tanto como dices hacerlo... ¿Por que correspondiste a mi beso?...y aun mas ¿Por qué sigues tomando fuerte mis manos?

Ryosuke observo sus manos, descubriendo así como sus dedos estaban firmemente entrelazados a los de Yuto, se lleno de cierta sensación de felicidad y sonrió con ternura, era cierto que ambos eran muy opuestos, con metas diferentes y que Nakajima le provocaba molestia, pero todo eso era solo por que se negaba una y otra vez a lo que sintió desde el momento en que miro al menor, no lo odio por que fuese un chico despreocupado, si no por que Nakajima era lo opuesto, se sintió idiota tras descubrir aquello:
-ser diferentes uno del otro es lo que hace las relaciones especiales… ¿no lo crees?-asintió, para así ver a Yuto el cual le sonreía hermosamente, apretó mas aquel agarre de manos y dibujo en sus labios una sonrisa llena de felicidad, Ryutaro veía como aquellos dos parecía disfrutar de la atmosfera y rodo los ojos.
-no creo que sea tan malo el estar juntos…-dijo Yuto mirando el techo del salón, Ryosuke asintió y dijo:
-solo tengo que soportarte ya que eres demasiado energético-Yuto lo miro algo desafiante:
-si tienes razón…y yo solo debo tolerar tus arranques bipolares
-¿bipolares?...no soy bipolar-protesto alejándose un poco del alto:
-claro que lo eres…y no solo eso…también tienes obsesión con los libros
-por lo menos leo…-se defendió, Ryutaro observo como la nueva pareja discutía como todo el tiempo así que se puso bruscamente de pie, golpeando la butaca con ambas manos…
-no cabe duda de que son, polos opuestos!!!-salió del salón arto ya de escuchar como aquellos discutían, se miraron entre risas y Nakajima aprovecho que estaban solos para así abrasar de sorpresa al mayor, dejando que la cabeza de Yamada descansara en su pecho:
-si…pero también somos almas gemelas…-Ryosuke lo abrazo fuerte por la cintura y se dejo llevar por el momento, sonriendo por vez primera por amor…

“polos opuestos, almas gemelas”-pensó mirando a un Yuto energético desde la ventana del salón, el cual estaba en el jardín conversando amenamente con sus amigos, miro el cielo azul y no pudo evitar suspirar con pesar, sin duda alguna estar con Nakajima Yuto le daría a su vida ese toque de alegría que poseía el menor, y sin duda le hacia feliz aquello, por que solo Yuto logro despertar en el ese sentimiento llamado amor….

Fin….









Nunca Te Olvidare


Titulo: Nunca Te Olvidare   
Género: Drama “creo”
Parejas: Aun no lo se ¬¬ Yamajima o Chiitaro la que sea *-*/
Capítulos: Drabble quizás¬¬
Autora: Eli o Kazumy-Chan *-* soy la misma
Nota: Creo que me quedo un poco raro mmm pero todo por mi Yuto(de que demon...estoy hablando¬¬)…¬¬ no se, bueno en fin aquí se los dejo ne! Espero y les guste ><


Sostenía  suavemente tu mano junto a la mía, mirando atento mirando tus ojos sintiendo un terror que parecía a cada minuto interminable, pensando si esto podría a cavar, si alguna persona pudiese ayudarnos. Observe perplejo todo a mi alrededor, las lagrimas caían por mis mejillas con suavidad al contemplar aquella escena, las personas nos rodeaban con asombro a lo que otras solo observaban  mientras hablaban del tema pero eso, eso en este momento no servía de nada ya que tu lo único que necesitabas en este momento era de ayuda, ayuda con urgencia.

-esto es desesperante…-pensaba una y otra vez al ver como aquella sirena que con tanta insistencia llamaban aun ni siquiera se hacia presente en el lugar, los oficiales trataban de impedir el paso de los peatones que insistían con ver todo lo que pasaba en este momento.
-todo estará bien…-te dije tratando de guardar la calma e intentando sonreír pero mi risa se impedía abrirse paso entre mis labios asiendo y mostrando una sonrisa forzada y llena de desesperación  y frustración por no poder hacer nada.
-¿porque?-murmure con enojo hacia esas palabras y también con el resto de personas que solo observaban-¿Por qué nadie hace nada para ayudarnos?-el tono de mi voz esta vez era audible pero solo me observaron como antes, las personas solo hablan entre ellas a lo que un oficial se acercaba y tomándome del hombro me repetía las mismas palabras que ya antes había escuchado:
-no se preocupe joven, la ayuda ya esta en camino…pronto estarán bien-solo agache la cabeza un poco impidiéndome mostrar el enojo y coraje que sentí al escuchar aquello ya que no podía mostrarme grosero se que el solo quería ayudar y yo debía estar bien por ti:
-oíste ya viene la ayuda…-apreté tu mano con delicadeza tragándome ese nudo que insistía con aprisionar mi garganta a cada segundo-ya no se que mas hacer-pensé al tiempo en el que me acercaba a ti para así juntar tu frente junto a la mía-resiste un poco mas…por favor…-esas ultimas palabras llegaron a ti en casi un murmuro, siendo escuchadas solo por nosotros dos-estaremos bien-me repetía una y otra vez en mi cabeza manteniendo la esperanza de que pronto saldríamos de este locura, sentí como apretabas mi mano, tu cuerpo temblaba lo podía sentir aun cuando llevabas puesta mi chaqueta el frío aire de esta oscura noche e eliminada por las luces de la ciudad invadían a todo tu cuerpo impidiéndome llenarte de un poco de mi calor, preocupado y con insistencia te pedí-no me dejes…-el miedo estaba presente apoderándose de mi, en verdad no sabia como reaccionar ante algo como esto pero, ¿quien lo esta?-por favor…no me dejes…-soltaste suavemente mi mano haciendo que con rapidez me reincorporara viéndote fijamente a los ojos, acercaste tu mano a mi rostro y acariciaste mi mejilla mientras sonreías con dulzura, tu mirada se veía tan frágil pero llena de vida, intentabas acercarte un poco mas a mi, así que lo hice te ayude, pará así colocarte cerca de mi cuerpo, recargaste tu cabeza n mi pecho e intentadas decirme algunas palabras:

-…siempre  estaré…-tus palabras eran entre cortadas ya que te faltaba el aire, me frustraba la idea del que estuvieras mal y yo, yo solo tenia algunos simples rasguños pero tu-¿porque tu y no yo? ¿Porque tuvo que pasarnos esto?-pensaba al escuchar como ya habían dado con los responsables de este accidente y los cuales provocaron esto:

-conducían en exceso de ebriedad…-escuche a la distancia la voz de un oficial del otro lado de uno de los tantos radios que habían en el lugar. Pero eso ya que importaba ahora todo lo que me importaba escuchar tu voz.

-siempre…yo…-tomabas aire en cada una de las palabras sabiendo cuanto te costaba el poder hablar continuabas con insistencia-yo siempre estaré…a tu lado…-pronunciaste finalmente aquellas palabras en in tono dulce aun posando tu sube mano sobre mi mejilla, te miraba intentando contener las lagrimas, pude sentir ese palpitar acelerado como se iba consumiendo a cada paso en el que intentabas pronunciar aquellas dos insignificantes palabras que traían consigo todos los recuerdo que vivimos juntos…

-Te Amo…-murmuraste para así posar tus suaves y delicados labios sobre los míos depositando un suave y dulce beso en ellos, a lo lejos se podía escuchar el sonido de lo que con tantas ansias había esperado era la ambulancia, pero ya nada tenia caso, sentí como te alejabas lento, pausado, con suavidad de mi, tus manos ya no se estrechaban igual junto a las mías, tu cuerpo ya no temblaba mas del frió, tu solo te desvaneciste en mis brazos, mientras que yo en un acto desesperado de llamar tu atención te abrase con fuerza diciéndote muy cerca al oído:

-Te Amo y Nunca Te Olvidare…


………….fin…………..