domingo, 13 de octubre de 2013

Nuestra Promesa-Yamajima Oneshot





Titulo: Nuestra promesa…
Genero: Drama, romance y lime
Parejas: Yamajima
Capítulos: Oneshot
Autora: Hitomy-Chan
Nota: bueno después de tardar 1 mes y medio escribiendo este fic logre darle un final digno el cual espero y les guste porque yo lo ame!!!!! Eso y pues digan si les gusto ^^

“la vida no siempre esta llena de buenos momentos, carece de muchos defectos, tantos que he perdido la cuenta, no todos poseemos la dicha de ser felices, a veces la felicidad no es para todos, lo comprendí cuando mis padres me metieron la idea de que para ser alguien debía renunciar aquello que me llenaba de alegría, yo solía ser un chico lleno de sueños, con deseos, creía en las historias que mi abuela solía contarme en mi niñez las creía a tal grado en que hice una promesa a mi edad de 7 años, una promesa que no logre cumplir, por que para ser alguien digno de mi familia yo debía dejarlo todo, incluso a él y esa promesa, él era un chico alegre mi mejor amigo en el preescolar, poseía una luz hermosa radicaba felicidad infinita, yo había prometido estar a su lado siempre…mas no logre cumplir con aquello…yo anhelaba mas que nada ser aceptado por mi familia, debía ser el futuro heredero que llevara el apellido Nakajima en alto, y lo hice, deje la música, mis sueños , mis deseos y a él, yo en verdad había abandonado todo, incluso mi sonrisa…hasta que él volvió a cruzarse en mi camino…Yamada Ryosuke, ese es su nombre, no lo había visto desde que terminamos el preescolar, hasta el día de hoy….”

En la mañana en que nuestras miradas de cruzaron, fue quizá el inicio de una gran revolución de sentimientos, la compañía de mi padre había realizado un trato con éxito en donde se unía a una famosa empresa la cual se dedicaba a llevar acabo grandes cadenas de hoteles, él mi padre parecía feliz de aquel trato y yo veía a todos los trabajadores felicitarlo por aquello, pero yo solo me mantenía firme ahí de pie, sintiendo como la molesta corbata que usaba ese día me sofocaba, yo aun no conocía a los dueños de dicha empresa y esa mañana mi padre tuvo la gran idea de llevarme para así conocerlos, me molestaba por que debido a ello tuve que perder mis clases en la universidad:

-Yuto…hijo mío…ven aquí-lo escuche llamándome entre la multitud de gente que lo rodeaba-te quiero presentar a alguien-no quería tomarle importancia a todo aquello, pero debía lucir interesado, lo ultimo que quería era que mi fastidio fuera descubierto por cualquiera, así que fingiendo que me interesaba me acerque a él, siendo discreto me coloque junto a mi padre el cual me brazo por los hombros y fije mi vista en la persona con quien mi padre conversaba, era un tipo ya mayor, vestía de traje y sonreía tanto que sus ojos lucían entrecerrados:
-te presento a mi hijo Yuto…Nakajima Yuto-hice una reverencia con el típico “es un gusto” y volví a tomar mi postura anterior, mi actitud de que según aquello me importaba debía ser buena ya que nadie parecía notar que odiaba estar ahí, pero entonces paso…ese momento en que escuche al nuevo socio de mi padre hablar:

-vaya a crecido mucho…Yuto-Kun…te presento a mi hijo Ryosuke Yamada-y fue en ese preciso momento en que nuestras miradas se cruzaron después de 13 años, no pude evitar el verlo de pies a cabeza, estaba, mas delgado mas sin embargo seguía siendo mas bajo que yo, Yamada me miro algo frio y entonces capte el mensaje de ese mirar:

-Mucho gusto…Nakajima-Kun…-asentí algo aturdido, verlo me hacia recordar mi pasado el cual difícilmente logre sacar de mi cabeza, después de un par de conversaciones entre nuestros padres, ellos se fueron y nos dejaron solos, según ellos “para conocernos mejor”, Ryosuke me vio por breves segundos, no se pero verlo después de años no haría que me derrumbara, aquel pasado ya no significaba nada para mi, pero entonces…¿por que verlo me causaba cierta confusión?

Por otro lado Ryosuke lucía indiferente, parecía prestarle atención a todo menos a mí, sus ojos estaban fijos en un grupo de hombres los cuales parecían conversar solo de negocios y entonces lo escuche hablar, fue algo breve, apenas y logre escuchar lo que murmuraba, sus labios se entre abrieron y por un solo segundo su mirada se centro en la mía:
-eres igual que todos ellos…-lo mire incrédulo y difícilmente capte aquel comentario, abrí la boca para responder a su crítica pero el solo se fue, dejándome solo en aquel sitio:

-pero…que diablos fue eso….-una vez mas gire el rostro para observar aquel grupo para luego mirar a Ryosuke este se había salido del salón de juntas, y solo deje salir un suspiro, después de 15 años  sin vernos y él solo decía esas palabras, bueno no era como si esperara un abrazo de su parte o una cálida sonrisa, conscientemente tenía claro que Ryosuke estaba sentido y había cierto rencor hacia mi persona, afloje un poco mi corbata, era como si su comentario me hubiese irritado por que solo deseaba salir de ese sitio lo mas rápido posible, el aire se volvía escaso o solo yo imaginaba que hacia calor.
A como pude salí de aquel lugar, necesitaba un poco de aire fresco, tome el ascensor y en cuanto las puertas se cerraron me despoje de esa molesta corbata al igual que dos botones de mi camisa, ese chico en verdad había cambiado, una vez que estuve fuera lo primero que vieron mis ojos fue a Yamada el cual estaba sentado en los escalenos, ya no traía su chaleco y su corbata estaba tirada a un lado de el, me acerque no se si era por la necesidad de una explicación por su comentario o por saber que hacia sentado en la entrada principal de la compañía pero entonces giro un poco la cabeza dejado ver sus ojos cafés por entre su hombro y cuello:

-¿estas siguiéndome?-pregunto con un tono de voz serio, desvié la mirada no era que su manera de verme me intimidara, era solo por que no toleraba ver aun sus ojos cafés, lleve ambas manos a mis bolsillos delanteros de mi pantalón y me limite a estar en silencio, él soltó una ligera risita y negó una y otra vez:
-no lo sabes… ¿cierto?..-pregunto mientras se reincorporaba sacudiendo un poco su ropa, no se giro para verme solo siguió riendo, eso me estaba molestando, este ya no era ese pequeño  del jardín de niños, había cambiado, era frio y engreído:
-¿saber que?...-lo interrogue con otra pregunta que obviamente le hizo dibujar una sonrisa burlona he hipócrita, me miro solo girando la cabeza:

-nuestros padres…ellos nos comprometieron…-me quede estático, sin saber como reaccionar, por un instante sentí como si mi alma abandonara mi cuerpo y su voz presumida sonaba una y otra vez en mi cabeza como si fuese una clase de grabación, creo que mi reacción le hizo enojar ya que su fuerte voz me hizo salir de aquel estado:
-¡¡¡por lo que veo no lo sabias!!!...sigues siendo un idiota…-parpadee constantemente mientras veía como su figura se alejaba mas y mas, lo observe irse y solo trate de comprender un poco lo ya mencionado por Yamada…si el solo verlo hoy me había echo recordar un poco de mi niñez, ahora el saber de un compromiso, trajo mas y mas memorias a mi mente, seguida de aquella promesa:
-mentira…-la voz me tembló y mordí mis labio inferior con fuerza, apretando ambas de mis manos hasta lograr que mis nudillos emblanquecieran, yo no lograba salir de mi estado estático, todo mi cuerpo experimentaba la sensación del shock, Ryosuke se había ido ya y yo aun seguía de pie fuera de aquel edificio, los recuerdos venían uno tras otro seguidos y yo, yo solo me mantuve ahí sin hacer nada…

“prometo siempre estar a tu lado…es nuestro destino”

Pos Ryosuke…

Era de noche, el trafico estaba presente en las calles, el cielo nocturno estaba vacio sin ninguna estrella, verlo de nuevo, me hacia sentir extraño, era una sensación agridulce, mi actuar frente a Nakajima no había sido la mejor forma de dialogar, ¿dialogar?, ni siquiera a eso llegue, estaba molesto con ese chico, él me hizo una promesa que no cumplió, salió de mi vida en un abrir y cerrar de ojos, sin darme siquiera algún rastro de su paradero:
-no es el destino…-deje escapar aquel susurro solo viendo desde el balcón la gran ciudad, estaba perdido en recuerdos, la cabeza me dolía en demasía, yo estaba seguro que aquel pasado solo era una parte vacía de mi niñez, pero era una ilusión por que apenas logre fijar mi vista en él, en Yuto, todos los recuerdos volvieron, era un chico patético, me aferre tanto a que el me buscaría y cumpliría su promesa:
-nuestro destino…-negué una y otra vez, no, no era el destino, si nuestros caminos se habían cruzado no era por el destino, era solo por un matrimonio, por negocios, no por que estuviésemos hechos el uno para el otro, reí torpe dejando que el aire frio de la noche golpeara mi rostro, en verdad no quería verlo otra vez, Yuto era alguien a quien una vez considere parte importante en mi vida, pero ya no lo era mas, entonces, por que cuando mi padre me menciono el compromiso, yo…
-me sentí feliz…-¿que tan idiota podía llegar a ser?, ni yo mismo lo sabía pero verlo, escucharlo, realmente me afecto  a tal grado de ser grosero, estaba molesto, le tenia rencor yo estaba en mi derecho de odiarlo, por eso le mire mal y lo trate con indiferencia, por que yo no debía permitir que un pasado marchito me derrumbara…
-eso nunca…

La mañana llego, seguida de más sorpresas por parte de mis padres, me irritaba su actitud, eran felices de haber realizado aquella gran unión con los Nakajima, la casa era un total circo, lleno de empleados que iban y venían con obsequios, los mire correr por el corredor mientras me daban los buenos días, y entonces note algo que no era bien visto para mi, no era un “algo” si no un “el”, apenas y llegue al comedor, los padres de Yuto incluyéndolo se encontraban ahí, esperaba y fuese una vista para informar que “ese” no quería ninguna clase de compromiso, pero fue todo lo contrario:

-Hijo-mi padre me llamo y yo solo clave mis ojos en él, en Yuto, este apenas me vio rodo los ojos y yo, yo solo dibuje una sonrisa forzada llena de desagrado y molestia, tome asiento junto a Nakajima el cual solo asintió con la cabeza, no entendía el motivo de semejante reunión, mi madre la cual estaba sentada frente a mi, me sonrió con ternura, ella se veía alegre, mientras yo solo deseaba estrangular al chico de a lado mío:
-Ryosuke…hijo mío…nos hemos reunido todos como familia para hacer oficial el compromiso-el señor Nakajima estaba justo a lado de Yuto y me sorprendió el haber escuchado aquello salir de su boca, o sea que ya éramos una gran familia, ¿desde cuando?, me limite a guardar silencio esperando por un poco mas de diálogos por parte de la gente adulta lo cual no tardo en llegar:
-Yuto…pedirá tu mano…-gire el rostro para ver a ese chico, y Yuto solo asintió en modo de agradecimiento a mi padre, ¿esto iba en serio?, él no se opondría a esto, ¿no lo haría?:
-¿mi mano?-pregunte aun fijando mi mirar en Yuto, este se puso de pie y de manera elegante se arrodillo frente a mí y solo trague saliva, me miro fijamente con esos ojos negros, intensos y profundos, de manera delicada tomo mi mano derecha y sus labios se abrieron:

-Yamada Ryosuke… ¿te gustaría casarte conmigo?

Pos Yuto…

No se de que manera paso, tampoco comprendí mucho mi manera de despertar a las 6 am, apenas ayer en la noche mi padre y yo habíamos discutido sobre el famoso compromiso echo con Ryosuke, estaba en contra de aquella unión por supuesto que no deseaba estar el resto de mi vida con él, si quizás hubo un tiempo muy lejano en el que yo estuve enamorado de ese chico, pero eso fue en mi niñez, ya no era mas un niño, pero por mas que me opuse ante eso, el dijo esas palabras que me harían aceptar sin titubear:

“para poder merecer el apellido Nakajima debes renunciar incluso a tu felicidad”

Y yo no supe como oponerme, era el único heredero, no debía defraudar a mi familia, ya había renunciado a mucho en mi pasado para poder ser parte de esta familia, mi sueño de ser un gran baterista, mi deseo de reír, mi primer amor, dejar mi felicidad no seria tan difícil, como el renunciar a él, en aquel pasado ¿cierto?, debía lograr que mi padre estuviera orgulloso de mi, yo necesitaba ser aceptado por ese hombre, por mi padre.
Me vestí apropiadamente, viendo mi reflejo en el espejo, nunca me había imaginado a mi en un futuro donde debía casarme, pero hoy justo hoy lo estaba viviendo, no se, pero muy dentro de mi había una pequeña chispa de felicidad, pero yo no lograba sentirla no en ese momento, hasta que lo vi, Ryosuke siempre había sido desde muy pequeño un chico hermoso pero hoy justo hoy, por alguna razón extraña me pareció ver que era lo mas perfecto que podía existir, si quizás nuestro encuentro no fue el mejor, yo lo había abandonado con una promesa sin cumplir y era normal que sus ojos me viesen con rencor, pero en alguna parte de mi cabeza se mantuvo su recuerdo presente por mas que aceptara haberlo olvidado era una vil mentira…
 Y entonces me arrodille frente a él, tanto mi familia como la de Ryosuke nos veían atentos, delicadamente tome su mano y pose mis ojos en su mirar, lucia sorprendido un con un ligero sonrojo que coloreaban sus mejillas, mordió su labio y yo solo dije lo que sentí en ese momento, estaba seguro que no solo yo sentía la emoción recorrer mi cuerpo, si no también él…

Pos Ryosuke…

Había pasado ya una semana desde lo ocurrido con Nakajima, en mi mente no dejaba de procesarse aquella noche y por mas que deseaba olvidarla mas me ruborizaba, estaba molesto conmigo mismo, decepcionado de que aun ese chico alto fuese una debilidad para mi:

-maldito Nakajima-maldecía a su familia y apellido mientras iba rumbo al colegio, no era de mi agrado el estar comprometido con ese imbécil, y tampoco estaba orgulloso de nada, Nakajima no se interesaba en mi, mas que en ser un buen hijo, alguien que debía portar con honores el apellido Nakajima, baje del auto sin esperar a que el chofer abriese la puerta, solo tome al maletín y me dirigí hacia el resto de alumnos, en realidad nada me irritaba mas que el obedecer ordenes, estaba por adentrarme al pasillos cuando algunos murmullos a mis espaldas se hicieron escuchar:

-¿y ese chico quien es?... ¿será nuevo? Es atractivo-gire el rostro solo asomado mí mirar sobre mi hombro y cuello no creyendo lo que mis orbes veían:
-Nakajima-no se exactamente con exactitud la mirada que le mostré y la expresión que tenía en mi rostro, por que claramente percibí esa aura de miedo por parte del alumnado, pero él, Yuto, parecía ignorar mi presencia o solo fue obra de mi imaginación y deseo por golpearlo, ya que parecía mas entretenido en ser admirado y alabado como un dios por que no borraba su sonrisa sínica, no fue solo hasta que mi amigo y compañero de grupo me llamo desde el interior del pasillo cuando Nakajima por fin clavo sus penetrante mirada sobre mi persona…

-Ryosuke!!!-yo solo le lance una mirada de “vete a la mierda”, antes de que mi amigo me llevara tomado de la muñeca dentro de las instalaciones, la sangre me hervía y por razones muy obvias preferí guardar silencio mientras era llevado por mi amigo, el cual no dejaba de hablar sobre mi actitud, pero nada lograba evitar el que me sintiese con un deseo intenso de matar a ese tipo, al entrar al salón de clases, Yuri, si ese es el nombre de mi amigo, me dejo junto a mi pupitre y entonces solo fue ese momento en que logre salir de mi estado, mire mi entorno consiente que a partir de hoy, mi vida no sería la misma, no con ese imbécil rondando por la escuela…

Pos Yuto

No era de mi agrado, en definitiva no lo era, ser transferido sin mi consentimiento a otro colegio, solo para estar un poco mas cerca de él, Ryosuke, me irrite y mucho pero actué como si no pasara nada, yo no debía mostrar ante mi padre mi evidente enojo, en verdad anhelaba el ser un miembro digno de esta “familia”, durante todo el trayecto rumbo a la universidad, no dejaba de pensar en lo ocurrido, después de pedir la mano de Ryosuke, paso una semana en que no nos vimos, no estuvimos en contacto, yo por mi parte no lo buscaría y era consiente que el tampoco lo haría, teníamos orgullo, ambos, pero por alguna razón yo no dejaba de pesar en él, era como si una vez mas, Yamada se volviera algo fundamental, verlo me llevaba a pensar en ese pasado, mire los edificios pasar, y suspire negando, no estaba permitido eso, involucrar el pasado y esos sentimientos, que a simple vista estaban marchitos:

-no es posible, no es real-musite, para luego al bajar del auto, examine las instalaciones tras las gafas de sol y reí, no estaba mal, no era mejor que mi anterior escuela, con la mochila sobre mi hombro me abrí paso entre los alumnos y como si estuviese buscando algo, mi mirada comenzó a divagar entre los alumnos y mire una espalda conocida, a solo unos metros de mi, era él, lo vi pararse frente a la entrada y sus orbes cafés se dejaron ver sobre su hombro al haber girado el rostro para ver tras el, y yo, yo fingía no verlo pero fueron mas mis ganas de ver su rostro las que se apoderaron de mi y entonces nuestras miradas se cruzaron, no sabría descifrar con exactitud lo que sus ojos fríos me trasmitían tan solo de verlos, aun que me daba una idea mas a menos clara del significado, entonces de la nada apareció un chico mas bajo que Ryosuke de cabello negro y con una risita que obviamente radicaba ternura y por de mas amabilidad, se llevo a jalones a Yamada alejándolo poco a poco de mi vista y entonces me moleste, ese pequeño, había tocado mi propiedad, “esperen” ¿yo dije eso?, Ryosuke no era mío , que estuviésemos comprometidos no significaba que emocionalmente fuese mío, pero de echo lo era, por que era parte de nuestro compromiso, el me pertenecía y no era correcto dejar que tocaran lo que me pertenece, yo no era muy consiente de todo lo que en ese momento pensaba pero entre mas recordaba esa escena de Yamada siendo llevado por ese enano más me enojaba:
-mierda…

Las clases dieron inicio y yo fui guiado por una de las secretarias al que seria mi nuevo salón de clases, el pasillos estaba vacio y solo se escuchaban las voces de los profesores dando las clases, seguí a la mujer desde atrás y miraba curioso algunas aulas, hasta que llegamos al supuesto salón, la mujer interrumpió la clase y yo la ignore hasta que escuche como me llamaba para que entrase, bufe con enfado odiaba las presentaciones y apenas entre a ese sitio los murmullos se dejaron escuchar, los ignore y rodé los ojos con obvia molestia, la secretaria  se tomo las molestias de decir mi nombre y el motivo del por que había sido trasferido, me pidió que dijera algo sobre mi y fue ahí donde por fin abrí la boca:

-no es necesario…creo que usted ha dicho suficiente-reí de lado acentuando con cierta burla eso ultimó para después ir al que seria mi respetivo pupitre, no podía evitar eliminar ese sonrisa de “yo me creo mejor que todos”, estaba por tomar  asiento cuando voltee para ver al chico que estaba situado justo al lado de mi pupitre, encontrándome con esas orbes cafés que me veían interrogantes, vaya al parecer estaríamos mas cerca de lo pensado, Yamada me miraba con los labios ligeramente entre abiertos, con clara decepción, dejándome completamente claro que mi presencia en ese lugar le molestaba, para mi aquello no fue nada, muy dentro de mi tenía ese presentimiento, tome asiento sin siquiera saludarlo y mire al frente para poder prestar atención a la clase, pero esa mirada sobre mi, me comenzaba a cansar, pero no mostraría ese malestar…

Las primeras 3 clases dieron fin y todos los alumnos se dirigieron al comedor, yo por mi parte no tenía mucha hambre así que me limite a quedarme en el salón de clases, saque mi mp3 estaba por colocarme las orejeras cuando una mano tomo la mía, levante la mirada para ver a la persona que estaba tocándome, descubriendo que no solo estaba yo en el aula, Yamada me saco a jalones del salón llevándome consigo, los alumnos que estaban en el pasillos nos veían entre risas y chismes que quedaban esparcidos en nuestras espaldas, Ryosuke continuo caminado, subimos las escaleras pasando varios pisos del colegio hasta llegar a una puerta , supuse que me llevaba a la azotea lo cual fue así, al llegar a ese sitio soltó mi mano y yo me detuve justamente en la puerta el siguió caminando hasta llegar al barandal que rodeaba el techo, se sostuvo mientras dejaba salir un gran suspiro:

-¿y?... si querías estar a solas conmigo solo debías decirlo…comente con cierta burla:
-cállate…no hables…solo escucha…-giro para verme y note el enojo, y sobra decir que odio en su mirar, apretó los puños y no titubeo para decir lo que quería, sus palabras salían carentes de emociones cálidas:
-no se que haces aquí y no me interesa saberlo, te quiero lejos de mi vida, no tolero tu presencia!!!, odio ver tu cara, no quiero que sigas con esta farsa de compromiso, me importa un carajo si lo haces por honor al querer ser digno de tu apellido!!!...-tomo aire y cerró con fuerza los ojos dejándome claro que yo para él, solo era nada:
-te odio!!! Por que no desapareces de mi vida como lo hiciste hace 15 años!!!... solo esfúmate y déjame vivir tranquilo!!!!... yo no quiero ser parte de tus estúpidos juegos por querer ser un gran heredero de tu maldita familia!!!!-se quito el anillo el cual era muestra clara de nuestro compromiso y lo arrojo al piso este rodo hasta llegar a mis pies:
-solo desaparece así como lo hiciste antes!!!!-Ryosuke salió corriendo pasando por un costado mío, cerrando la puerta con fuerza y dejándome solo en aquel lugar, yo no sabia como reaccionar, sus palabras habían sonado casi suplicantes y en ningún momento me miro solo estuvo mirando el piso impidiendo que viese su rostro, su flequillo siempre oculto su mirar pero claramente note como apretaba sus manos cada que gritaba, sus hombros temblaban supuse que estaba llorando y era por eso que no me miro ni un solo instante, me sentía extraño, herido quizás, mire el anillo sin saber que hacer y solo atine a tomarlo, yo no había esperado esa reacción de su parte, creía que iba a decir algo mas, reclamarme por estar en ese colegio y decir que no le interesaba mi estadía, pero fue todo lo contrario:
-Ryo…suke…-gire para ver la puerta por donde había salido, sintiendo como si algo se rompiera dentro mío, las memorias de nuestra niñez calaron en mi mente, recordando esa promesa no cumplida:

“prometo nunca dejarte, yo cuidare de ti, por siempre…solo tu y yo hasta el final…es una promesa...”

Pos Ryosuke…

No era lo planeado, no quería desmoronarme de esa manera, yo no deseaba verme como un completo idiota frente a Nakajima, pero, el solo verlo entrar al salón, el escuchar que a partir de ese día estaría en el mismo salón que yo, me hizo quedar en un estado de shock, verlo actuar de esa manera tan arrogante, creyéndose mejor que todos, riendo como si todo le pareciese gracioso, me hirió, por que ese Yuto, ese tipo que estaba frente a mi, no era el mismo chico a quien creía haber amado, que importaba que ahora me viese como un imbécil que mas daba que actuase inmaduro, no lo tolere, yo no era tan fuerte, aparentaba serlo para no mostrar que aun ese patán me seguía gustando, ya no podía negarlo, la verdad era tan simple… yo aun seguía aferrado a esos recuerdos, a ese pasado que ahora mismo solo eran recuerdos, por que el Yuto a quien tanto amaba, no existía mas…

No pude evitar verlo, estaba molesto, lo adiaba quería que desapareciera de mi vida, verlo me lastimaba, yo era consiente que las personas cambiaban conforme pasaba el tiempo y que muchas dejaban de ser lo que eran solo para convertirse en algo totalmente opuesto, pero Yuto, ya no era ni una sola cuarta parte de lo que un día fue, corrí rumbo al salón de clases, abrí la puerta con fuerza solo caminado mientras veía mis propios  pies, me acerque a mi pupitre y rápidamente tome mi mochila, había un grupo de alumnos los cuales solo me veían entre murmullos, mas no les tome importancia, quería salir de ese lugar  lo mas rápido posible, en cualquier momento iba a explotar en lagrimas y yo no deseaba ser visto por nadie de ese colegio, así tal como entre salí sin decir nada, saque mi móvil del bolsillo izquierdo de mi chaleco y le envié un mensaje de texto a mi mejor amigo, diciéndole que me sentía mal y que me iría del colegio y no paso mas de 10 minutos cuando recibí su respuesta:

“no hay problemas…yo te reportare como enfermo”

Al salir de las instalaciones justo frente a la entrada estaba un auto negro esperando por mi, reí débilmente para ir rumbo al auto, durante el trayecto a casa solo miraba mis manos, sentía la mirada del chofer por el espejo retrovisor la cual se sentía curiosa pero sobre todo preocupada, el silencio solo aumentaba mas mi deseo por llorar y entonces escuche la voz del conductor:

-Joven Yamada…no quiero ser grosero ni mucho menos causarle algún enojo…pero… ¿esta usted bien?-asentí sin darle una respuesta con la boca dejando que mi flequillo cubriese un poco mis ojos, el agua salada comenzaba a hacerse presente y mordí mi labio inferior con fuerza para impedir llorar:
-es normal el tener discusiones con su prometido…pronto se resolverá…-las sinceras palabras de Tanaka si ese era el nombre del conductor por más que fueran para darme confort, solo me hizo escuchar el breve sonido de algo romperse, era imposible el tener una solución a esto, a mi sentir al dolor causado, nada se podía hacer…por que las heridas siempre habían estado ahí, solo que yo trate de cubrirlas con una falsa mascara, llamada ignorancia… cubrí mi boca para que mi sollozos no fuesen escuchados y me permití llorar de manera libre en el auto, sintiendo las tibias gotas saladas rodar por mis mejillas, deseando con todo mi ser que todo se tratase de una mala pesadilla.

Al llegar a casa no espere a que Tanaka abriese la puerta solo baje y rápidamente entre sin decir nada, subí las escaleras llevando en mi mano derecha mi mochila y al caminar por el corredor logre visualizar a mi madre en el jardín tras detenerme por una de las tantas ventanas  que se encontraban en el gran corredor, estaba tomando el te bajo la sombra de un gran árbol mientras conversaba amenamente con la madre de Nakajima, y una vez mas deje salir las lagrimas, sabia que decepcionaría a mis padres al decir que no habría ningún compromiso, que yo no deseaba aquello, pero no podía casarme con un chico solo por dinero y poder, seria infeliz por el resto de mi vida y aun peor, nunca podría superar la soledad y la culpa por no oponerme, así que iba hacerlo, yo me negaría a esa unión entre nuestras familias, pero por ahora solo tenia un único deseo, ir a mi habitación y llorar cuanto me fuese necesario, hasta tener el valor suficiente para encarar a mis padres…

Pos Yuyo…

Ryosuke se había ido del colegio, y yo no podía estar tranquilo, sus palabras, su imagen débil frente a mi, la forma en que se mostro ante mi en la azotea, sabia que no debía dejar las cosas así, esta vez no era por el honor de mi familia por lo que actuaria para solucionar lo sucedido, tampoco por ser digno del apellido Nakajima, esta vez lo haría por mi y por mi felicidad, ya no podía negarlo mas, de nada me serbia aponerme y fingir que verlo así no me hería, por que me estaba engañando a mi mismo, Ryosuke, el aun era lo mas importante para mi, el era lo único bueno en mi vida, la única razón por la cual luchar, presenciarlo de esa manera tan dócil me había abierto los ojos dejándome claro que la única persona a quien debía amar era a él a Yamada Ryosuke…

Durante 15 días no logre ver a ese pequeño chico de cabello castaño, Ryosuke no había asistido al colegio desde aquello y yo no dejaba de sentir la culpa sobre mis hombros, quería verlo, necesitaba hablar con el, no importaba si solo recibía insultos y quejas de su parte, quería escuchar su voz, vaya que estaba loco, loco por ese chico, reí tontamente y soltando un gran suspiro mientras cerraba los ojos para luego abrirlos, toque la puerta, mi estomago era un caos y estaba seguro que mi evidente nerviosismo seria notando por quien abriese la puerta, no paso mucho para que una de las sirvientas me recibiera con una cálida sonrisa:

-joven Nakajima… adelante-unos pasos que provenían de la gran sala hicieron que dirigiera mi mirar hacia dicho lugar y entonces nuestras miradas se encontraron, Ryosuke palideció al verme y yo, yo no sabia que hacer, todo en mi mente se torno en blanco  y solo me centre en la persona que estaba solo 10 pasos de mi, entre abrí los labios para decir algo pero el me interrumpió:

-¿Qué haces aquí?-su voz sonó molesta y fría, me acerque para intentar explicar mi visita pero otros pasos mas me hicieron callar, la madre de Ryosuke había hecho acto de presencia colocándose tras Yamada el cual no cambio su expresión:
-Yuto…no esperábamos tu visita-comento la señora Yamada con cierta felicidad, le sonreí mientras inclinaba un poco la cabeza en forma de saludo:
-¿has venido a ver a Ryosuke?
-así es-respondí educado mientras  veía a Ryosuke el cual desvió la mirada tras una mueca de molestia:
-entonces los dejare sol…
-no es necesario madre…el y yo hablaremos en mi habitación-interrumpió con voz seca Ryosuke, mientras comenzaba a subir las escaleras:
-ya veo…si desean algo no duden en llamar alguna de las sirvientas…-asentí para luego ir tras Ryosuke…

Al estar en la habitación solo me quede parado frente a la cama viendo al chico que estaba frente a mi, Ryosuke cerro la puerta tras de si y fijo sus orbes sobre las mías, en ese momento mi mente quedo en blanco no lograba pensar con claridad, Yamada se recargo sobre la puerta mientras cerraba los ojos tras un suspiro lleno de pesar, yo por otro lado no dejaba de verlo, se veía cansado y sus labios ligeramente abiertos, dios crecía en mi un deseo por besarlos:
-¿a que has venido?-pase saliva con dificultad y me acerque, Ryosuke aun mantenía los ojos cerrados y yo solo me deje llevar, para cuando el reacciono ya era preso de mi cuerpo, mis manos estaban a cada lado de su cabeza y junte sus labios con los míos sin intención alguna de hablar, no quería abrir los ojos por que era consiente de que él seguro me veía con asombro, sentí como sus manos comenzaban a golpear mi pecho, buscando alguna manera de alejarme pero yo solo las tome llevándolas por encima de su cabeza para luego sostenerlas solo con una, con mi mano izquierda libre logre rodear su cintura pegando su cuerpo completamente al mío, mis labios los cuales se mantenían sobre los ajenos se movieron lentos y sublimes sin intención alguna de dejar los de Ryosuke, el cuerpo pegado al mío dejo de negarse a lo ocurrido y entonces sentí como sus labios temblorosos se abrían con torpeza correspondiendo al tacto con timidez, mordí su labio inferior provocando que un jadeo escapara de ellos y deje de sujetar sus manos logran que el se aferrara a mi cuello, nuestras respiraciones chocaban entre si, mis manos se deslizaron por sus hombros y brazos hasta delinear su cintura y por ultimo tomarlo de las caderas logrando un pequeño roce entre nuestras entrepiernas , Ryosuke rompió el beso debido al gemido que salió de sus labios rojos, su pecho subía y bajaba inestable por su respiración  y me miro entre asustado y confuso:

-Yuto…por favor…no juegues con mis sentimi…-volví a besarlo solo que esta vez mis manos dieron un paseo directo a su trasero para tomarlo y logra elevarlo logrando que sus piernas rodearan mi cintura, nuestros labios se devoraban en una guerra en donde nuestras lenguas peleaban por ganar terreno en la cavidad del otro, pero él dejo de pelear y solo disfruto del tacto, cargue a Yamada llevándolo rumbo a la cama y en una fracción de segundo ya estábamos ambos sobre la misma, yo había logrado abrir la camiseta de Ryosuke y mis labios bajaron por su mentón y hasta su yugular donde me tome las molestias de dejar un pequeña marca al haber succionado aquella zona:
-por favor…Yuto
-shh…-susurre en su lóbulo, escuchado como mi hermoso y futuro esposo suspiraba al tiempo en que se aferraba a mi espalda, me acerque a su rostro posando mi frente sobre la ajena encontrándome con sus mejillas rojas y esos labios a los que ya era un adicto, tan rojos por tanto besarnos:
-déjame amarte-susurre sobre sus labios mientras acariciaba su pecho llevando mis manos hasta el borde de su pantalón, Yamada no dejo de mirarme y asintió mordiendo sus labios mientras yo lo desprendía de cada prenda que me impedía ver su cuerpo, el parecía tener miedo de hacer algún movimiento y yo tome una de sus manos para poder besarla, provocando aun mas su sonrojo:
-Yuto…tú…
- te amo-fue como una luz verde para Yamada el echo que de confesar aquello ya que rápidamente se deshizo de mi chaleco y camiseta arrojando ambas prendas al piso, se abrazo a mi cuerpo con brazos y piernas juntando sus labios con los míos, ya me importaba poco si era el quien dominaba, sus caricias sobre mi espalda estaban enloqueciéndome provocando que mi cuerpo ardiera, sentí como desabrochaba mi pantalón y luego intento quitarlos sin tener éxito:
-¿por que tanta prisa?...deja que lo haga yo…

No se explicar como fue que terminamos de esta manera, ambos desnudos sobre la cama, dejando que los gemidos quedaran sellados en nuestros labios pero tenerlo así, tan frágil y a al vez desesperado, solo hacían que crecieran las ganas en mi de no volver a dejarlo ir, nunca, sus gemidos eran amortiguados al estar besándonos, mis manos acariciaban sus muslos mientras lo embestía mas, habíamos roto la regla de castidad entre el matrimonio, pero que mas daba él ya era mío y eso no cambiaria:
-Yuto...no vuelvas a dejarme…no soy tan fuerte-susurro al estar sentado sobre mi regazo, abrazado a mí, mientras yo solo besaba su cuello, lo tome de ambas mejillas y negué:
-estamos comprometidos…en poco tiempo serás solo mío…jamás podría dejarte…no de nuevo-bese sus labios, mientras el solo se dedicaba a subir y bajar sobre mi longitud, gimiendo sobre nuestros labios hasta quedar ambos rendidos:
-entonces… ¿esta es tu forma de decir que…lamentas el pasado?-pregunto:
-no…esta es mi forma de decir que nunca podría olvidarte…-respondí tras una sonrisa traviesa, mientras abrasaba al chico que descansaba sobre mi pecho, ya no había forma de que esto cambiara, de que yo pudiese escapar de su lado, esta vez, si cumpliría aquella promesa… de estar a su lado siempre…


Fin…











                                                                                                                     

For You-Cap 2



Titulo: For You
Parejas: Yamajima, Chiitaro (clásico de mi), Inoodai, Takabu y Hikato <3
Genero: Yaoi+Lemon
Capítulos: 9 terminado ^^
Autora: Hitomy-Chan
Nota: después de años luz sin subir este fic les traigo el cap 2… jejeje espero les guste y nada no tengo nada más que decir lol…



Capitulo 2
(Narra Ryosuke)

El quería ser mi amigo, me pareció una tontería pero al ver su sonrisa me di cuenta de que hablaba con la verdad, pero tarde en darle una respuesta ya que las palabras de Inoo-Kun vinieron a mi mente, el pertenecía al colegio de Gakuen podría pertenecer a la pandilla enemiga…me confundí por un momento pero mis sentimientos ganaron y termine aceptando su amistad, entrelazamos nuestras manos y eso me hizo sentir un cosquilleo en el estomago pero no me pareció desagradable:
-amigos-dije con una tierna sonrisa…la sonrisa de Yuto me parecía un poco alegre, pero carecía de algo…algo llamado felicidad, después de aquel encuentro ambos decidimos comer helado...
-Yamada-Kun… ¿Cuántos años tienes?-me quede pensativo y respondí:
-18-el se sorprendió y dijo:
-yo también….¿cuando es tu cumpleaños?-lo mire y respondí.
-el 9 de mayo-Yuto se puso de pie y coloco sus manos en la mesa mientras me miraba con asombro:
-eres mayor que yo…imposible-murmuro, yo asentí y bebí un poco de mi malteada de fresa:
-no pareces de 18 te ves mas pequeño
-no por que sea más bajito que tú no significa que sea menor-comente con burla, Yuto volvió a tomar asiento y dijo:
-bueno…eso no importa-sonrío y volví a perderme en esa sonrisa…Yuto me miro y solo continuo mirándome fijamente…

Caminaba rumbo a su casa con normalidad, pero no dejaba de pensar en las palabras de Ryosuke, tenia que hacer algo, tenia un extraño presentimiento como si fuera a pasar algo malo…se detuvo y murmuro:
-tengo que cuidar mas de él…solo espero que no vuelva a ver a ese chico-miro el cielo y suspiro…llego a su enorme mansión y entro, estaba por subir las escaleras cuando escucho la voz de su mayordomo:
-Joven Inoo…como le fue en el colegio:
-igual…me divertí-sonrío y subió rumbo a su habitación para dejarse caer sobre un sofá, miro el techo y sonrío…

(Narra Chinen)
Caminaba rumbo a mi casa, pero me desvíe un poco así que termine  en un barrio de ricos, eso me fastidio demasiado así que comencé a caminar mas aprisa solo quería salir de aquel lugar pero me detuve al ver al mismo chico con el que me había tropezado, este iba bajando de un automóvil negro, sonreí con malicia, sabia que aquel niño merecía un fuerte golpe por lo ocurrido hace 5 días me di cuenta de que discutía con una mujer mayor que acaba de bajar del mismo auto:
-basta!!...ya te dije que no me voy a comprometer con esa niña...así que deja de molestarme con lo mismo madre-sonreí, realmente ser rico era algo horrible, ahora sabia en donde vivía y me aria cargo de el…le daría una paliza, pero entonces recordé su rostro, el se parecía demasiado a uno chico perteneciente a la pandilla de Gakuen, lo mire mas detalladamente y me di cuenta de que estaba en lo correcto:
-no puede ser…esto lo deben saber los demás-sonreí con cierta victoria ahora sabíamos donde vivía el, muy pronto sabríamos el escondite del líder….

(Narra Daiki)
Después de haberle mentido a los guardaespaldas de Yuto-Kun decidí pedirle  ami chofer que me llevara a un restaurante, tome asiento en una de las mejores mesas y pedí un poco de vino, había encubierto a Yuto solo para que este no regresara a casa…pero ¿Por qué lo había echo?...tal vez para hacerlo feliz…me quede pensativo mientras movía mi copa en círculos provocando que el vino se moviera al mismo ritmo en eso mire a un chico alto, este tomo asiento en la mesa frente a mi, era alto de cabello ondulado, su mirada era algo fría, si querer me quede observándolo…

(Narra Hikaru)
Me encontraba jugando baloncesto con unos amigos, cuando un auto demasiado lujoso se detuvo frente a la cancha, todos mis amigos comenzaron a murmurar:
-creo que ese rico se perdió-sonreí al escuchar aquel comentario que provenía de Yuya, después bajo un chico al que conocía a la perfección y como lo olvidaría si el pertenecía al famoso colegio Gakuen, Yuya bufo y dijo:
-y que buscara ese niño rico-lo mire con algo de confusión:
-no lo se…pero ahora que lo veo mejor no es ese sádico que pertenece a la pandilla enemiga-si lo había reconocido mejor, el era Okamoto Keito, un chico rico, caprichoso y sobre todo sádico, Yuya sonrío con malicia y dijo:
-Hika-Chan… ¿Por qué no le vamos a dar la bienvenida?-sonreí y asentí, pero nos detuvimos al ver que otro sujeto bajaba de aquel auto, Yuya sonrío y yo hice lo mismo:
-al parecer no viene solo
-no importa…ya tenia ganas de darle una paliza a Yabu Kota-aquellos ricachones entraron a la cancha como si les perteneciera, yo y Yuya solo los miramos con cierta molestia se detuvieron frente a nosotros y dijeron:
-los estábamos buscando
Aquello nos sorprendió así que solo los miramos con enojo:
-pues ya nos encontraron-comente con fastidio:
-escuchen con atención por que sabemos muy bien que no entienden muy bien…ya que sufren de sus facultades mentales-Yuya se molesto y trato de golpear a Yabu pero lo detuve:
-solo hablen antes de que les demos una paliza-Keito solo rodó los ojos y dijo:
-nos enfrentaremos en Roppongi-solté una carcajada y dije:
-y desde cuando ustedes programan los enfrentamientos-Keito me miro con cierto odio.
-que no es obvio…por que somos ricos y muy superiores a ustedes-aquello me hizo enojar así que soleta a Yuya trate de golpear a Yabu pero Keito se entrometió:
-guarda eso para después por que lo vas a necesitar…nos vemos dentro de 15 días-ambos soltaron una carcajada y después se dieron media vuelta:
-idiotas, se creen dios o que demonios…acabaremos con ellos-comente con enojo mientras hacia mis manos un puño:
-esos idiotas lo pagaran caro...

(Narra Yuto)
Yamada-Kun me parecía una persona interesante y sobre todo alegre, no parábamos de hablar, sin darnos cuenta llego la noche y aun continuábamos dentro de aquella nevería, suspire y dije:
-Yamada-Kun… ¿quieres que te acompañe a tu casa?-note que su mirada se tornaba algo sorprendida:
-no es necesario…puedo volver solo-eso no me dejo tranquilo, Tokio por la noche no era muy seguro, así que insistí:
-no es seguro que te vayas solo así que te acompañare…solo deja que le hable a mi chofer-el se puso de pie:
-no…no te preocupes…estaré bien
-insisto-note como sonreía y respondió:
-bien-le llame  ami chofer y al salir de aquella nevería esperamos solo por pocos minutos cuando el auto se detuvo, el chofer abrió la puerta y espere a que Yamada subiera para después subir yo, al estar dentro del auto note como se ponía nervioso:
-¿Por qué tan nervioso?-el me miro y no respondió, me parecía tan adorable, poco después entramos por un vecindario de clase media, no habían muchas personas solo unos cuantos chicos conversando en la acera, el auto se detuvo frente a la casa de Yamada, así que baje y el hizo lo mismo:
-gracias
-de nada… ¿nos vemos mañana?-el me miro con cierto asombro:
-si…nos vemos mañana-sonreí y subí de nuevo al auto…para después marcharme rumbo a mi casa…

(Narra Inoo)
No tenia muchas ganas de comer en casa así que le pedí a mi chofer que me llevara al mejor restaurante que conociera, al llegar entre y tome asiento en una de las mejores mesas, sentía las miradas de algunas personas pero no les tome importancia, solo a una, la que provenía de un chico bajito, su mirada era hermosa al igual que su sonrisa, el solo me miraba con cierta curiosidad y sin darme cuenta me quede totalmente perdido en aquellos ojos negros…pero fui interrumpido por el mesero:
-¿puedo tomar su orden?-asentí, después el mesero se marcho, dirigí mi mirada de nuevo hacia la mesa que se encontraba frente a la mía pero aquel chico ya no estaba, se había marchado…

(Narra Ryosuke)
Me costo un poco acostumbrarme a ser amigo de Yuto-Kun, pero conforme pasaban los días me fui acostumbrando, y cuando menos lo pensé ya estaba enamorado de el, de sus ojos, sus labios, su mirada, pero no podía sentir algo por el…el jamás se fijaría en mi…así que trate de no prestarle atención a aquellos sentimientos…mis amigos me advirtieron del próximo enfrenamiento…seria en tan solo 10 días…mi amistad con Yuto se fue haciendo cada vez mas grande al igual que mis sentimientos por el…hoy nos encontramos en el acuario:
-Yamada-Kun…mira es enorme…imagínate que ese tiburón se estampara contra el vidrio y lo rompiera…no seria genial-imagine aquella escena y lo primero que paso por mi mente fue que nos comería vivos se comería a Yuto-Kun:
-no quiero que nos coma-dije con algo de pánico mientras cubría mi rostro:
-solo bromeaba-Yuto-Kun comenzó a acariciar mi cabeza provocando que sintiera de nuevo aquel cosquilleo, levante mi mirada y ahí estaba el con aquella sonrisa llena de alegría, no entendía por que solo con Yuto-Kun podía ser yo mismo, comencé a acercarme con lentitud hasta que logre sentir la respiración de Yuto sobre mi rostro:
-Yamada-Kun-murmuro, eso me hizo reaccionar y me aleje rápidamente de el, me sentía tan avergonzado así que agache la cabeza y dije:
-me tengo que ir-estaba por dar un paso cuando me detuvo, sentí como rodeaba mi cintura con sus brazos provocado que mi cabeza quedare en su pecho:
-tranquilo…no pasa nada-podía escuchar el latido del corazón de Yuto, tenia un ritmo acelerado, cerré los ojos y correspondí a aquel abraso, realmente me gustaba…
-me gustas-murmure mientras me aferraba con un poco más de fuerza a su espalda:
-también me gustas-aquello me sorprendió y me aleje solo un poco de el:
-¿enserio?-pregunte algo incrédulo, el sonrío y acaricio mi mejilla con suavidad…
-claro…me gustas mucho-sentí tanta felicidad en ese momento que solo atine a abrasarlo con fuerza…se alejo un poco y tomo mi rostro con sus manos, eran calidas y suaves, se acerco y rozo sus labios con los míos, yo cerré los ojos y después sentí sus labios unirse con los míos, coloque mis manos en sus mejillas tratando de hacer mas duradero aquel momento, eran un beso apasionado y lleno de anhelo, al poco nos separamos, yo aun seguía con los ojos cerrados mientras mi frente descansaba con la de el…
-te quiero-abrí los ojos y lo bese de nuevo, ahora mismo quería sentirlo solo para mi…

(Narra Chinen)
Me encontraba sentado en la acera, solo mirando a las personas pasar, ahora mismo estaba en el barrio de ricos, solo esperaba a que aquel niño idiota apareciera, ya tenia alrededor de 5 días vigilándolo sabia que no tenia guardaespaldas así que no seria un problema si tuviera un enfrentamiento con el, sonreí al verlo llegar, me pareció extraño que no viniera en auto, solo caminaba a paso lento como si no tuviese deseos de llegar a su mansión, paso justamente frente a mi, era ahora o nunca…

(Narra Ryutaro)
Los últimos días no habían sido fáciles para mí, primero por que mi madre me había comprometido con una niña idiota, segundo mis tontas clases extras me estaban volviendo loco y tercero y ultima que ese enano de clase media me vigilaba a diario, el pensaba que no notaba su presencia pero la sentía todo el tiempo, su mirada era penetrante así que básicamente podía sentirla sobre mi, sonreí cuando lo vi sentado en la acera, usaba una sudadera azul con el gorro puesto, el pensaba que no le reconocería pero fue todo lo contrario, el problema no era ese chiquillo si no que acaba de tener un mal día y no me sentía de humor como para pelear con el…así que solo le pase de largo, camine solo cinco pasos lejos de el cuando escuche su voz:
-detente niño rico-suspire y me gire mientras lo veía de arriba  a bajo, no podía negarlo lucia adorable con esa sudadera la cual le quedaba algo grande:
-¿Qué quieres?-pregunte con fastidio, el se acerco y con un rápido movimiento me arrojo al suelo, al parecer sabia karate, se coloco sobre mí y me tomo con fuerza del cuello:
-ahora mismo quiero que me digas ¿Quién es líder de tu pandilla? Y ¿Dónde vive?-aquella pregunte me provoco risa, si había aprendido algo sobre mi sensei era que nunca debes traicionar a tus compañeros:
-habla-me apretó con más fuerza el cuello pero eso no me intimidaba, al contrario me hacia más feliz, note como su mirada cambiaba a una llena de malicia, su sonrisa era traviesa, pero no me asustaba:
-no hablare…así que solo pierdes tu tiempo-sentí como una de sus piernas hacia fricción en mi parte baja, el solo sonrío con malicia:
-vamos dime la verdad…no seas malo-comenzó a moverse sobre mi cuerpo haciendo fricción en mi miembro, eso solo me provoco un poco de vergüenza, por primera vez sentía vergüenza, nos encontrábamos en plena calle así que fácilmente las personas podían vernos, lo bueno era que no se veía nadie o si no estaríamos dando un show, sabia que este enano no era normal, su sonrisa ahora era maliciosa y su mirada solo reflejaba cierta lujuria:
-no…no hagas eso-proteste con dificultad debido a que el no dejaba de moverse sobre mí:
-vamos…se que te gusta…tu mirada lo dice todo-aquel comentario me sorprendió, la verdad era que tenia razón me estaba gustando lo que el hacia, sabia que si no lo detenía terminaría por hacerle cosas muy malas, yo no salia tener mucho control sobre mi cuerpo, por eso evitaba tener cualquier acercamiento con chicos o chicas, pero este chiquillo estaba provocándome y de la peor manera:
-basta-la mirada de ese niño estaba cambiando radicalmente ahora solo reflejaba inocencia, acaso ¿es bipolar?...ni siquiera sabia mi nombre y ya estaba provocándome…

(Narra Yabu)
Tendríamos un enfrentamiento con la banda rival, solo faltaban 10 días y pronto podría darle una paliza a Takaki Yuya, lo odiaba con todo mi ser aunque muy dentro de mi era todo lo contrario, ese maldito era igual de fuerte que yo, me molestaba el solo pensar que siempre termináramos empatados, esta vez le ganaría, sonreí al recordar la primera vez que lo vi, siempre con ese porte serio, ese look de bravucón, con esa tonta sonrisa en su rostro, desde la primera vez que lo vi sentí ganas de matarlo, de marcar esa cara bonita y borrar esa tonta sonrisa de idiota que tenia todo el tiempo…era hora de demostrarle quien soy en realidad…pero no podía engañarme por siempre el me atraía y mucho, pero el es mi rival no puedo tener sentimientos por ese tonto…

(Narra Daiki)
No podía sacar de mi mente a ese chico, por más que tratara de distraerme con algo no podía dejar de pensar en el:
-¿pero que me pasa?-me pregunte  ami mismo mientras me frotaba la cabeza con desesperación, camine de un lado a otro por mi habitación, me sentía frustrado, ¿Por qué no lo sacaba de mi mente, tome una lámpara y la arroje  al suelo, esta al impactarse con el piso se rompió, pero eso no logro sacarme de mi desesperación, me deje caer sobre la  cama mientras colocaba mi antebrazo en mi frente, sonreí como un tonto al recordarlo, el era tan hermoso, sus ojos eran muy bellos, su mirada era penetrante, el era simplemente perfecto:
-¿Quién eres?-murmure mientras sonreía…

(Narra Yuto)
Y ahí estábamos ambos, besándonos sin prisa, solo disfrutando de tenernos uno al otro, me encantaba la forma en que me tomaba del cuello solo para estar a mi altura, era algo simplemente perfecto, podía sentir como nuestras lenguas se entrelazaban transformando aquel beso tierno en uno apasionado, te tome de la cintura y te acerque mas  a mi cuerpo, tus manos subieron hasta mi cabello y comenzaron a acariciarlo con suavidad, sentía como el oxigeno se me iba así que lentamente me aleje de el, las mejillas de Ryosuke estaban teñidas de rojo, su mirada solo reflejaba ternura, le retire del rostro un par de cabellos y sonreí, me sentía feliz de tenerlo a mi lado, te acurrucaste en mi pecho mientras lo acariciabas con suavidad:
-Yuto-Kun…quiero estar contigo-sonreí aun más al escuchar aquello, me miraste y sonreíste, amaba esa sonrisa, ahora mismo seria capaz de todo por ti, solo para que conservaras esa hermosa sonrisa, te abrase con fuerza y susurre con suavidad:
-mi Ryo-Chan…yo también quiero estar contigo-al pasar los minutos nos separamos, me tomaste de la mano y yo entrelace mis dedos con los tuyos, era el mejor día de mi vida, y no quería que nada lo arruinara…


(Narra Keito)
Caminaba rumbo   ala casa de Morimoto, tenía ganas de verlo, ya tenia días comportándose muy extraño y eso me preocupaba, la verdad es que ese niño me atraía de cierta forma, al igual que mi rival Yaotome Hikaru pero eso era algo imposible el era de la pandilla enemiga así que solo me tenía que concentrar en odiarlo, llegue, di la vuelta en una esquina y lo vi, pero el no estaba solo, se encontraba con un chiquillo, se me hacia conocido,  ese niño estaba sobre Ryutaro mientras sonreía traviesamente:
-¿desde cuando Morimoto-Kun sale con alguien?-observe mas detalladamente a aquel chico y fue cuando lo reconocí, lo primero que vino a mi mente era que Ryutaro nos había traicionado pero al pensar bien en aquello me di cuenta de que eso no era posible, lo segundo que llego a mi mente fue que ese mocoso estaba molestando a Ryutaro, me iba a acercar ya que no soportaba ver a aquel enano cerca de Ryutaro, pero me detuve en seco al ver como ambos se besaban…
-¿no puede ser?...traidor-murmure con enojo, esto tenia que saberlo Nakajima-Kun, en nuestra pandilla no se aceptaban los traidores, sentí como la sangre me hervía, Chinen Yuri estaba besando a Ryutaro, hice de mis manos un puño y observe aquello con enojo…

Continuara….