domingo, 18 de mayo de 2014

Hora de decir adiòs-Hikato



Titulo: Hora de decir adiós.
Parejas: Hikato
Genero: Drama
Autora: Hitomy-Chan

Cerro los ojos ante la fría ventisca de la noche, lograba percibir claramente el sonido de las olas, apretó sus manos cual a sus lados se encontraban tomando entre ellas un puñado de arena, no quería abrir los ojos, porque al mirar, sabía que no estaría él y entonces abría que aceptar la realidad, sus cabello se movió conforme el aire daba en su rostro y apretó sus labios con fuerza, no podría, no sintiéndose así, ese amargo sentimiento le torturaba la garganta, sus labios temblorosos, resecos, querían pronunciar palabra alguna, nada, absolutamente nada salió de ellos, sus pies se humedecieron ante el choque del agua y un escalofrió recorrió su cuerpo, necesitaba tener fuerza, para hacer aquello, fortaleza para seguir adelante, con el poco valor que le quedaba abrió sus ojos y entonces solo entonces fue consiente de todo su entorno, el cielo azul, el mar, el sonido de las olas chocar contra las rocas, las risas, y giro a ver a quien se suponía debía estar a su lado.

-Hikaru

Lo llamo en un susurro, descubriéndose solo en esa playa, bajo un poco la mirada y una risa vacía apareció en sus labios al mirar claramente la pequeña urna, con detalles brillosos, luminosos, logro tocarla solo con la yemas de sus dedos y una fuerte presión en su interior le hizo sollozar. ¿Acaso era una lección del cruel destino?, por que si así lo era ya había aprendido lo suficiente, ahora quería despertar de tan horrible pesadilla, sus ojos rasgados se entrecerraron al momento en que tomaba aquella urna la cual solo atino abrazar contra su pecho, necesitaba despertar y asegurarse que aquello no era mas que un sueño. El fuerte dolor iba en aumento, mordió su labio inferior reteniendo el llanto que amenazaba con salir, en pequeñas gotas cual se asomaban por el rabillo de sus ojos tan dispuestas a escapar.

-¿Qué ocurrió con nuestra promesa?-pregunto.

Abrió sus ojos tragándose cualquier sollozo, apretando contra su pecho la frágil urna cual destellos brillantes lograban resaltar al choque de la luz del sol contra esta, el pelinegro se froto un ojo eliminando esa lagrima traviesa que con éxito alguno logro escapar apenas deslizando por su mejilla. Tenía prohibido el llorar, en este momento las lágrimas ya no eran necesarias, se mantendría firme hasta el final de su despedida, del adiós de ambos, respiro profundo, llenando sus pulmones de aire puro sacándolo de entre sus labios en un suspiro silente.
Su mirada triste vago por el lugar al momento en que se retiraba sus zapatos, las olas chocaban contra las rocas, tan serenas pues esa mañana el mar estaba tan sereno que con simples roces de esa marea acariciaban las rocas cual solitarias se sentían. Okamoto Keito, se reincorporo al verse librado de sus zapatos acercándose a la orilla, lo suficiente como para que sus desnudos pies hiciera contacto con la corriente marina que libre llegaba a la orilla, cada vello de su cuerpo se erizó al simple roce del agua contra sus dedos, quejándose pero se acostumbro conforme se adentraba, sonrió un poco ante un breve recuerdo y apretó la urna contra su pecho agacho su cabeza sintiendo el frio del material tocar su mejilla, su cabeza estaba llenándose de recuerdos, todos vividos a lado de él, de Hikaru.
Flash…

Las cortinas se movían cual danzantes al roce de aire, el sonido del reloj avanzar cada segundo, ese molesto tic tac, el verano iba iniciando y él no podría disfrutarlo debido a su salud, miro sus brazos, y frunció sus labios al mirar esas mangueras estar conectadas a sus venas, se rasco un poco y sintió un golpe contra su cabeza.
-oye-se quejo un chico de cabellera castaña, sobando así el lugar dañado.
-no hagas eso.
-pero me molestan-se cruzo de brazos dejándolos a la altura de su pecho, rodando los ojos hacia la ventana, llevaba ya 2 meses internado y ningún de los doctores que le habían tratado, no lograban descubrir que rara enfermedad padecía, Keito se reincorporo al haber estado sentado en un pequeño banco metálico solo para subir a la cama y acostarse junto al mayor, recargando su cabeza en el hombro de este.
-Hikaru-lo llamo, el nombrado giro un poco descansando su cabeza contra la del menor.
-dime. Keito.

Okamoto busco la mano del castaño tomándola y apretarla fuerte una vez entrelazo sus dedos, cerro los ojos y negó, estar así con el mayor le era de sumo agrado, pero cierta nostalgia invadía de su ser, pues pasar tiempo con su pareja en un hospital no era algo que cualquier persona amara, pero él, el atesoraba de estar ahí con Yaotome, porque era la única manera en que lograban verse. Hikaru curveo una cálida sonrisa y dejo que el viento tibio del verano los envolviera ambos.

-deseas estar mas que nada en la playa, ¿cierto?-cuestiono sin recibir alguna respuesta del menor, el cual solo asintió.
-pero deseo algo mas intenso que estar en el mar-murmuro Keito-y es estar con la persona que amo.
Yaotome carraspeo un poco sintiendo cierto calor en sus mejillas, apretó el agarre de sus manos entrelazadas.
-entonces, cierra los ojos-Keito levanto la mirada dejado ver su penetrante mirada clavando ese par de orbes oscuras en las contrarias-solo hazlo-le suplico su novio y aun dudoso lo hizo volviendo a bajar la mirada.

-imagina que estas en la orilla del mar, sintiendo la brisa de este dar contra tu rostro, disfrutando del calor del solo cual radiante y caluroso esta en un despejado cielo azul, crees estar solo y sonríes por el choque de las leves y serenas olas contra tus pies-Keito sonrió con felicidad, imaginando aquel mar, dejándose llevar por cada palabra del mayor, sintió era brisa marina y un escalofrió recorrió su cuerpo del solo percibir el agua tocar sus pies-… las risas de las pocas personas, el sonido de las olas, todo es perfecto, un verano cálido, lleno de risas y felicidad, imagina tus manos tocar el agua, el frio roce de esta en tus dedos, el calor, pero sobre todo imagíname a mi a tu lado, ambos disfrutando de un verano, todo desaparece apenas logras mirarme acercarme hacia el interior de mar.

Sintió su corazón acelerarse al recrear aquella imagen en su mente, el y Hikaru disfrutando del verano de tenerse uno al otro, apretó el agarre de sus manos tomadas, y un susurro en su oído le hizo suspirar.
-ambos disfrutando de la arena, del mar, de la brisa, entre risas nos tomamos fuerte de las manos, prometiendo un “juntos por siempre”-susurro el castaño al soplar en el lóbulo del menor, riendo victorioso al verlo estremecer por ese simple roce. Keito abrió un poco los ojos girando para así encontrarse muy cerca del rostro del mayor el cual se acerco un poco mas, girando de medio lado para ir dejando de apoco al bajo, bajó su cuerpo-ambos sobre la arena, dejándonos llevar por el simple roce de nuestros labios-musito al rozar sus labios sobre aquellos cual semi abiertos estaban-haciendo de nuestro verano uno inolvidable…-termino por decir al unir sus labios con los del bajito, siendo correspondido con lentitud con una leve presión donde sus bocas se entre abrían aun ritmo sereno. Y es que no había nada más perfecto que el echó de estar de esa manera, nada se comparaba con su Hikaru ni si quiera un verano eterno.
Fin del flash…

-en verdad ame ese verano a tu lado.

Con manos temblorosas logro abrir aquella urna girando la tapa, teniendo cuidado de que esta no resbalara de sus manos, y es que parecía tan frágil y el contenido dentro de esta era realmente valioso, mordió sus labios una vez logro abrirla, y una suave y leve ventisca acaricio su rostro. Trayendo consigo un nuevo recuerdo.

ambos caminaban por el jardín de aquel enorme hospital con sus manos fuertemente entrelazadas, las pocas miradas de algunos pacientes, sonrisas cálidas y amables, personas enfermas, algunos incluso eran internos de casi 1 año, con esperanza de salir algún día de ese lugar de mantos blancos, Keito sintió cierta presión en su mano, y giro para ver al chico a su lado, Yaotome lucia cansado, su pálida piel, su cabello sin brillo, pero manteniendo siempre viva su mirada y sonrisa, trasmitiéndole seguridad a quien amaba mas que nada en el mundo, sus fortaleza, eso era Keito para él, alguien por quien luchar, un motivo para no rendirse, su razón para seguir de pie.
-¿estas cansado? ¿Quieres sentarte un rato?-le pregunto su atento novio con esa mirada llena de preocupación y es que no importaba cuanto se esforzara en fingir que nada pasaba, ante los ojos del pelinegro, el cada vez se veía peor.

Negó apretando el agarre de sus manos, dando un sobre-esfuerzo por caminar, pero todo comenzaba a girar alrededor suyo, incluso el primer paso que dio sintió como si tocara un gran agujeró el cual le hizo tropezar, siendo fuertemente tomado del brazo para que no cayera. Levantó la mirada encontrándose así con esa cara triste de su pequeño novio.

-Keito-susurro apenas audible, sus piernas estaban débiles y flaqueaban al intentar enderezarse pues estaba encorvado, Okamoto parecía estar en alguna clase de trance y solo logro salir de ese estado al sentir como su mano era soltada sintiendo como Hikaru se apoyaba de sus hombros para poder mantenerse en pie, mirándolo fijo juntando sus frentes, con esa torpeza y desespero al hablarle casi en murmullos.
-estoy bien, no te asustes, sigo aquí, siempre estoy aquí, contigo.
**************************
-pero, esa promesa, no pudiste cumplirla. ¿Por qué me dejaste solo?
Respiro profundo, adentrando una de sus manos al interior de aquella urna dudando un poco al continuar con aquello, su meta, necesitaba cumplir la promesa de ambos, aun si fuese difícil.
-pero te fuiste, justo cuando el invierno iniciaba, pero tu lo odiabas ¿cierto?-pregunto al mirar el cielo azul, y nuevamente esa tristeza lo agobio, esa nostalgia, el dolor, las ganas de llorar, de gritar como lo hizo aquella vez, su corazón dolía, y tomo un puñado de aquello que yacía dentro de la urna arrojándolo así para que desapareciera con el viento, siendo llevado por esa brisa, por el mar, dejando salir con libertad algunas cristalinas gotas salinas, rodando libres por sus rosadas mejillas, hipando de vez en cuando al intentar retenerlo, pero ya no logro contenerlo mas, todo ese dolor, debía dejarlo fluir libre, pero haciendo lo posible por sonreír, escuchando muy dentro suyo esas palabras.
Flash….

-Keito, si yo llegara a desaparecer, o mejor dicho si yo muriese, me gustaría que mis cenizas fueran arrojadas al mar, seria libre, una parte de mi se iría con el viento y la otra se marcharía con la marea-musito al mirar el cielo estrellado, ambos en la terraza de aquel hospital, admirando ese cielo tan grande y alejado de todo.
-no morirás… por que Hika-chan es fuerte.
**************
-después de eso…te fuiste, me dejaste solo, olvidaste cada promesa, nuestros sueños, te llevaste todo, sin despedirte, ya no hubo promesas, sonrisas, ya no existía nada, por que te llevaste todo!!!!!-grito al esparcir aquellas cenizas al mar, todo ese dolor lo dejo fluir, y no hubo manera de para el llanto, sus mejillas ardían, su visión borrosa, las olas del mar que tranquilas se movían, el sonido de ellas, todo eso le recordaba a él, a Hikaru, todo absolutamente todo, le recordaba a él, con torpeza logro limpiar su rostro, sus mejillas ardían, giro al lado contrario para salir del interior, llenando sus pies de arena, se desplomo de espaldas sobre la misma, cerrando con fuerza los ojos cubriéndolos con su antebrazo, tratando de mantener la calma dibujo una risa cálida, y la pequeña urna vacía yacía aun lado suyo, dejo caer sus brazos a sus costado mirando el despejado cielo azul, y entones percibió una calidez única tocar un de sus manos, era hora de decir adiós.

-siempre lo supe, que tu serias la única persona que me haría feliz y también la que mas dolor traería a mi vida-susurro el pelinegro aun sin girara ver a quien se suponía estaba a su lado-pero sabes algo, no me arrepiento de nada, eres y serás lo mejor que me ha pasado y estoy consiente que esta herida dentro mío vale la pena tenerla, por que nuca habrá nadie que ame más que a ti-giro solo un poco para ver esa silueta a su lado,  Hikaru, el cual veía fijamente al frente sentado en la arena, Yaotome giro para verle con esa gran sonrisa tan única de él tan suya, este acaricio con sutileza la delicada y fría mano de Okamoto acercándose para depositar un beso en la frente del menor, el cual cerro los ojos al  simple y atento tacto.

“te amo y siempre estaré a tu lado aun si no logras verme, sabrás que estoy contigo por que siempre estaré en tu corazón”-apretó sus ojos al suave susurro, dejando salir nuevas lagrimas. “pero es hora de decir adiós. Keito”.
Quiso protestar, gritarle por todo lo que sufría, pero al abrir los ojos estaba solo, miro los alrededores pero solo estaba él, y a lo lejos lograba visualizar algunas personas, giro hacia el mar y cuando cerro su mano la cual había sido tomada por el mayor, se encontró con una pluma blanca, y una gran sonrisa apareció en sus labios, llevo aquella mano contra su pecho y se reincorporo para irse de ahí, había cumplido su promesa y al final había logrado despedirse de él, de su Hikaru…

Fin…



For you-Cap 5

Titulo: For You
Parejas: Yamajima, Chiitaro (clásico de mi), Inoodai, Takabu y Hikato <3
Genero: Yaoi+Lemon
Capítulos: 9 terminado ^^
Autora: Hitomy-Chan

Capitulo 5
(Narra Daiki)
No podía creerlo estaba besándolo, sus labios eran suaves, finos y tersos, nuestras manos se encontraban unidas, a pesar de que me besaba con suavidad ese beso se me hacia el mejor de todos lo que hubiese dado, me acerque un poco mas a su cuerpo solo para hacer aquel beso mas apasionado…

(Narra Ryosuke)
Habíamos llegado a la casa de Yuto era enorme, eso me sorprendió bastante, baje del auto y el se acerco y con enojo protesto:
-se supone que yo debía abrirte la puerta-sonríe y lo abrase con fuerza mientras me acurrucaba en su pecho, escuche como suspiraba me abraso con fuerza y murmuro en mi oído:
-te quedaras a mi lado por siempre-asentí y me acurruque en su pecho, amaba la calidez de Yuto, su amabilidad, su ternura, el era mi todo, por Yuto seria capaz de todo, al separarnos entramos a su casa, su mayordomo lo recibió al igual que las sirvientes, pregunto por sus padres ellos no se encontraban, nos dirigimos a su habitación, todo era sumamente elegante, me sentía demasiado incomodo, sentí como cubría mis ojos con sus manos yo coloque las mías sobre las de el:
-quiero sorprenderte-sonreí y murmure con suavidad:
-mas de lo que ya lo estoy-Yuto abrió la puerta, entramos y descubrió mis ojos, los abrí lentamente y mire su habitación, su cama era enorme, tenia una pantalla plana demasiado enorme, había un escritorio pero mi mirada se centro en una batería, me acerque y la mire:
-¿tocas la batería?-Yuto se acerco y me abraso por la espalda mientras colocaba su barbilla en mi hombro derecho, sus brazos rodearon mi cintura y susurro en mi oído:
-si…un día de estos te ensañare-asentí y sonreí, coloque mis manos sobre las de Yuto y recargue mi cabeza en su pecho, amaba estar así, en silencio, solo los dos, disfrutando de tenernos uno al otro, sentí como besaba mi cuello, suspire y murmure con suavidad:
-Yuto-Kun…aun no me siento listo-te alejaste, eso me asusto, me gire y me encontré con tu mirada de ternura:
-no te obligare-sonreí y te abrase con fuerza:
-te amo-murmure mientras me aferraba a tu espalda con fuerza, me correspondiste, besaste mi cabeza y susurraste:
-también te amo-te mire y sonreíste con amaba esa sonrisa tuya, nos besamos con anhelo y ternura…

(Narra Ryutaro)
Llenaba de besos y caricias a Chinen, ya no me interesaba si era mi enemigo, quería hacerlo mío y así lo hice, podía sentir como sus manos se deslizaban por mi espalda, me gustaba sentir su respiración en mi cuello, eso me fascinaba, uní mis labios con los de Yuri, sus labios eran tan suaves y perfectos que no quería dejar de besarlos, acaricie todo su tórax para deslizar mis manos hasta sus piernas, escuchaba como suspiraba entre el beso, sus piernas rodearon mi cintura, escuche su voz en mi oído murmurando las palabras que lograrían que lo hiciera completamente mío:
-Ryu-Chan…hazlo-lo mire su mirada solo reflejaba deseo, me acerque a sus labios y murmure:
-primero debo-me jalo con fuerza y me beso con deseo y lujuria sabia que estaba ansioso yo también lo estaba pero no podía hacerlo solo así como así, deslice una de mis manos hasta su entrada y comencé a prepararlo, escuchaba como gemía mientras me besaba eso me gustaba aun mas, sus caderas comenzaron a moverse al mismo ritmo  de mis dedos eso solo significa que estaba preparado, retire aquel par de dedos solo para remplazarlos por mi miembro, era demasiado estrecho, sentí como sus uñas se incrustaban en mi espalda, sabia que le dolía así que decidí apresurarme, al estar en su interior espere a que se acostumbrara a tal intromisión, su respiración podía sentirla sobre mi cuello era agitada, sentí como lambía mi oreja eso me gustaba mucho:
-hazlo-sonreí y comencé a moverme a un ritmo lento, sus suaves manos acariciaban mi espalda mientras que yo lo embestía a un ritmo suave, podía escuchar sus gemidos en mi oído eran suaves, sentí como besaba mi cuello, comencé a acariciar su pecho deslizando mis manos hasta que llegue a su miembro lo tome y comencé a masajearlo, mis embestidas las volví mas y mas rápidas, hasta que sus gemidos se volvieron fuertes, sus manos tomaron mi rostro y nos besamos con lujuria, ese chiquillo me estaba llenando de placer, de un placer tan exquisito y único que me hacia desearlo aun mas, no quería terminar nunca con aquel memento, sus piernas rodearon mi cintura logrando que entrara mas en su interior:
-Ryu-Chan-vaya que mi nombre se escuchaba muy bien saliendo de sus labios…lo embestí con más fuerza logrando que sus gemidos aumentaran más y mas hasta que llego al límite sonreí y lo seguí embistiendo hasta que termine en su interior, el solo se abraso a mi cuerpo mientras que yo solo me dejaba caer en su pecho:
-estoy cansado-susurro mientras me abrasaba con fuerza, lo mire y sonreí, no podía negarlo se veía hermoso con sus mejillas teñidas de rojo, con su cabello ligeramente mojado por el sudor le acaricie una mejilla y murmure:
-descansa-el solo asintió mientras me abrasaba una vez más…

Fin de la narración…

(Narra Yuya)
 Lo bese como si mi vida dependiera de ese beso, no me importo nada mas que sentir sus labios sobre los míos, si hubiese sabido que alguien nos observaba nunca lo hubiese echo…pero lo quería sentir mío y ese beso para mi era lo que mas me importaba en ese momento, Aquella unión de nuestros labios era la sensación mas hermosa y placentera que hubiese sentido en la vida…sentir su calida respiración fundirse con la mía era algo exquisito, hacer que su calida lengua rozara la mía entre aquel beso era algo único, lo tome con fuerza de la cintura y le pegue por completo a mi cuerpo mientras que Yabu solo me tomaba de ambas mejillas…el aire comenzó a ser necesario así que delicadamente me aleje de el, ambos teníamos la respiración agitada, sentí como me abrasaba con fuerza  mientras ocultaba su rostro entre mi hombro y cuello:
-me gustas…se que esto nos meterá en problemas pero ya no soportaba mas…necesitaba decírtelo-su voz sonaba con temor, yo estaba igual que el, si Yamada se enteraba de esto me odiaría…pero yo lo quería…no sabia que hacer en ese momento…estaba entre la espada y la pared…

***Narra Inoo***

Dios sus labios encajaban tan bien a los míos era la pieza del rompecabezas que hacia perfección en mis labios…sentirlos sobre los míos, eran algo delicioso que me hacia quererlo y no dejarlo ir nunca, la forma en que nos besábamos con lentitud queriendo hacer el momento largo y duradero entre aquel tacto, escuchar sus leves suspiros al momento en que acariciaba su paladar con mi lengua explorando toda su cavidad, queriendo llegar a esas zonas sensibles que lo harían gemir, pero entre en razón y me aleje de el rápidamente estábamos en un lugar publico así que no podía llegar mas lejos…
-Inoo-Kun…yo…-no lo deje terminar cuando volví a besarlo ya sin pensar en la zona en que estábamos total no era algo para preocuparse…sentí como colocaba sus manos sobre mi pecho acariciándolo sobre la tela, era demasiad lindo no podía negarlo desde que lo vi me enamore de el ahora que lo tenia junto a mi no lo dejaría ir…

***narra Hikaru***
Estaba furioso era un traidor…era un maldito traidor…solo pensaba en la forma de acabarlo:
-Takaki-me fui de aquel lugar echo una furia… ¿Cómo podía traicionarnos de esa forma, camine sin rumbo alguno aun con la imagen de Yuya y ese idiota de Yabu tragándose en la calle…no prestaba atención a mi andar hasta que choque con un chico al que conocía a perfección:
-vaya si que eres tonto-esa voz burlona, no estaba de humor como para escuchar a ese tonto…
-no molestes-le pase de largo pero eso no le gusto a Okamoto quien me tomo con fuerza del brazo haciéndome girar rápidamente, sabía lo que pasaría, siempre que nos encontrábamos terminábamos peleando:
-no me gusta que me ignoren-sonreí ante su comentario tanto así era de caprichoso este niño rico:
-sabes no estoy de humor…así que no me busques-Keito me jalo con fuerza hasta un callejón y rápidamente me acorralo contra la pared:
-ahora sabremos quien es mejor-bien ya había encontrado la forma de descargar mi ira:
-tú lo quisiste-lo empuje logrando que perdiera el equilibrio y terminara en el suelo, lo tenía para mí, me coloque sobre Keito y ya sin dudarlo le di un golpe en el rostro:
-eso es todo…débil-comenzamos a pelear, le di varios golpes en el rostro y el en mí estomago, comenzamos a rodar por el suelo, hasta que logre ponerlo de pie, ya estaba perdiendo el control de mí, así que lo empuje con fuerza logrando que chocara con algunos botes de basura:
-vaya si que estas molesto…eso lo hace más divertido-su sonrisa sádica me hacia pensar que esta pelea seria larga y divertida, sentí como me tomaba con fuerza del cuello para terminar por darme un puñetazo que fue a dar directo en mi estomago haciendo que sacara el aire por completo…
-mal…maldito-coloque ambas manos sobre la parte afectada mientras trataba de respirara con calma, pero no me dejo ni tomar un respiro cuando me aventó al suelo dándome golpes en el rostro….

***narra Keito***
Caminaba por las calles pensando en lo divertido que seria el enfrenamiento en Rumppongi, cuando choque con el idiota de Yaotome…me burle por lo tonto que era pero el solo se limite a decir:
--no me molestes-me paso de largo eso me hizo enojar así que lo tome con fuerza del brazo y lo hice girar:
-no me gusta que me ignoren-note su sonrisa burlona eso me hizo enojar aun más, pero de alguna manera pensé que era una sonrisa hermosa:
-sabes no estoy de humor…así que no me busques-estaba molesto eso haría la pelea mas interesante, lo jale hasta un callejón y comenzamos a pelear, estaba seguro de que ahora no terminaríamos empatados, me arrojo al suelo y comenzó a golpearme el rostro, dios en verdad golpea bien, me burle por su forma de golpearme, era una pelea absurda ya que solo había iniciado por una simple idiotez pero me parecía divertido pelear con Yaotome, me tomo con fuerza logrando así que me pusiera de pie, me empujo y fui a parar contra unos botes de basura:
-vaya si que este molesto…eso lo hace aun más divertido-comente con burla, me acerque y lo tome de cuello, sonreía y le di un golpe en el estomago el cual le saco todo el aire:
-mal…maldito-apenas y podía hablar así que aproveche aquello para arrojarlo al suelo, me coloque sobre Hikaru lo mire y ya sin control le di algunos golpes en rostro, su labio comenzó a sangrar y yo no pensaba detenerme, sentí como me tomaba de la cintura, eso solo provoco que un escalofrío corriera por toda mi espina dorsal lo cual me hizo estremecer, me hizo enojar como se atrevía a tocarme de semejante forma en una fracción de segundo termine yo bajo el cuerpo de Yaotome:
-veo que te hecho estremecer ¿o que equivoco?-mis mejillas ardían, me estaba avergonzando, pero no lo dejaría así…quise safarme de su agarre pero Yaotome me tomo de ambas muñecas y las coloco a cada lado de mi cabeza mientras se acercaba a mi rostro:
-veo que te has sonrojado-su voz se volvió traviesa al mismo tiempo en que se iba acercado mas y mas a mi a tal grado que logre sentir su respiración chocar con la mía…al tenerlo tan cerca mío me hizo pensar que lucia deseable con la sangre sobre su labio, con algunos moretes en el rostro, ligeramente sudado:
-aléjate…pobretón-quería alejarlo pero Hikaru solo se acerco mas hasta que sus labios rozaron los míos, me atonte ante aquel ligero roce, yo no solía tener esa clase de sentimientos pero cada que estaba cerca de Yaotome sentía cosas realmente extrañas:
-quieres besarme…Okamoto-¿acaso me daba entrada libre?, nos mirábamos fijamente hasta que respondí:
-eso creo-mi comportamiento era todo lo contrario a lo que yo era, era como si cambiase con Hikaru:
-ya veo-sonrío traviesamente y susurro-eso no pasara nunca-se puso de pie dispuesto a irse pero no lo dejaría irse tan fácil, no después de hacerme sentir así, me puse de pie y lo jale con fuerza, al momento en que quedo frente mío sonreí y lambí su lambió quitando así aquel rastro de sangre que corría por su barbilla:
-eso pensé-murmure para después irme…dejando a Yaotome completamente solo…

***continuara***