lunes, 15 de agosto de 2016

Roce de piel

Titulo: Roce de piel
Genero: Lime y Slass
Autor: Hitomy ( Yue)
Nota: Hola!!! ✌ hace tiempo que no vengo les traigo un pequeño Yamajima, ya que es lo único que mi mente procesa últimamente, gracias por sus bonitos comentarios me hacen feliz. Y también agradezco que estén al pendiente de mis actualizaciones. Los quiero mucho!!!  💕💞❤

Los labios de aquel chico exploraban la piel expuesta del cuello recorriendo con su mano izquierda el pecho encargándose de cada botón de la prenda superior, los gimoteos del chico rubio comenzaban a reinar ese pequeño cubículo donde ambos se ocultaban, la piel reaccionó al tacto de esos largos dedos que impacientes, necesitados dejaban las huellas dactilares en su abdomen yéndose más al sur, su sentido común le indicaba que debía detener al sujeto alto que le tenía bien preso contra la pared, una pierna entre las suyas creando una exquisita muy placentera y deliciosa sensación, roces de sus intimidades que bien le roban jadeos, apretando bien sus brazos en el cuello, abrazado a él queriendo tenerle lo más cerca posible.

— ah~ Yuto ~

El nombre se escapó de su boca cuando la lengua subió por la curva de su cuello dejando un rastro húmedo de saliva al igual que una que otra marca rojiza que seguramente mañana tendrían un color morado, la humedad subió hasta que esa acelerada respiración golpeó su oreja mordiendo el contorno de ésta para pasar así su lengua en el interior y el sentido común se esfumó.
Cierta región íntima ya estaba muy despierta y el otro pudo notarlo por lo cual se abrió camino con ambas manos logrando así encargarse de los jeans que resbalaron hasta los tobillos. Una risa malvada un dedo presionando lo evidente, apretó los ojos fascinado por el placer de ser tocado de esa manera, perdió lo supo desde el instante en que ese chico le provocó con esas cuatro simples palabras " Dejate llevar por mi ". Por supuesto que Ryosuke deseaba también el poder tocar la blanca piel, marcarla con mordidas, arañar esa espalda y poder probar de esos labios que justo ahora le hacían algo haya abajo. Sus dedos tiraban del cabello, en ocasiones los dientes rozaron la piel y la lengua que parecía buscar lamer cual paleta Tutsi pop.
Sudor frío corría por su cuello dando embestidas contra esa cavidad bucal casi llegando a la garganta.

La cabeza le daba vueltas, siendo víctima del placentero orgasmo que se acercaba, la piel se erizó cuando el pelinegro decidió succionar y la realidad le golpeó tan fuerte, tan increíble como ese oral que Nakajima le brindaba.

/// FLASH ///
Yuto Nakajima, le había estado acechando desde días atrás atormentado su vida pacífica, no era como si el rubio no tuviera preocupaciones todo ser humano las tenía pero nada que no tuviese una solución hasta que Yuto tuvo la increíble idea de cruzarse en su camino, al principio solo con miradas algunas sonrisas traviesas pero luego subió al siguiente nivel el contacto físico, si el peligroso depredador no le bastaba compartir miradas coquetas quería más en ocasiones un choque de hombros por los pasillos de la JE, uno que otro roce durante las coreografías, besos desapercibidos en las regordetas mejillas y uno que otro susurro pervertido.

Ryosuke se lo tomó solo como un pasatiempo donde ambos bromeaban haciendo fanservic pero ya esto iba a otro nivel lo supo solo con ver esa mirada que su ahora acosador le dedicada desde algún rincón de la sala de ensayos, Nakajima no jugaba, todo iba enserio, Daiki le palmeo el hombro dando una negación para así dedicarle una sonrisa burlesca.

— Yama-chan. Tú estás en serios problemas, una vez que Yuto escoge una víctima, no se puede librar del tan fácil.

Ryosuke parpadeo un poco analizando aquel comentario y sostuvo la fresa en sus labios abriendo muy grande sus ojos y pronto tuvieron a un  chico rubio tosiendo debido a que se le fue de paso esa fruto rojo. Yuto le vio con diversión fingiendo perder el tiempo con su teléfono celular, ¿entonces solo tenía que ceder y dejar que todo fluya con naturalidad?.  No podía negar que Nakajima realmente le atraía en cualquier forma posible pero el no quería ser solo una aventura de una noche, el quería mucho más que un simple momento de placer.

La situación término por salirse de control en uno de los tantos conciertos de su gira Jumping Carnival donde sólo realizó un simple acercamiento con Arioka juntando sus frentes como si fuese a besarlo más eso no ocurrió y apenas estuvieron fuera del escenario Nakajima le arrastró lejos de allí llevándole por uno de los tantos corredores de aquel lugar y le encerró en uno de los sanitarios poniendo el pestillo para que no fuera a huir.

— ¿pero qué te sucede? ¿Acaso enloqueciste?. - Aun estaba sudando pues claramente estaba cansado de aquella presentación y lo único que quería era poder tomar una ducha y tirarse en su cómoda cama, a cambio de una respuesta se ganó un fuerte empujón terminando por ser acorralado y unos labios fieros se apoderaban de los suyos en un salvaje beso. Golpeó el pecho del alto buscando alejarlo mordiendo el labio de este hasta hacerlo sangrar pero eso solo provocó más a su atacante, Nakajima le sujetó por las muñecas y situó las manos del rubio sobre su cabeza deteniendo de esa manera cualquier golpe por parte del alto.

— Estoy celoso, no me gusta que seas así con otros... No me gusta.

Dejó de forcejear aturdido no sólo por esa confesión si no por esa gélida mirada que el otro tenía, la respiración de ambos se encontraba en ocasiones y algunos leves besos fueron depositados en su rostro una susurrante voz golpeando su oreja "dejate llevar por mi "

/// Fin flash////

Y fue justo de esa manera en que ambos terminaron así , ambos jadeando contra el rostro del otro y ligeros movimientos de caderas que hacían centellar miles de estrellas alrededor suyo; la enloquecedora manera en que esa invasión dentro arrebataba de su boca aquellos indecentes sonidos que hacían eco acompañados también por cada gemido de Yuto, estaba abrazado al chico con sus piernas alrededor de esa cintura sujetándose firme a los hombros de éste; cada nuevo vaivén le llevaba a un nuevo lugar y la expresión satisfecha era más que suficiente para que Nakajima se moviera cual bestia dando constante en ese punto qué hacía volar la imaginación de su amante.
Solo bastó con algunas embestidas más para que ambos llegarán al límite con un ensordecedor pero muy placentero gemido. La frente de Ryosuke descansó en el hombro del chico tomando el oxígeno necesario para poder estar en calma, ninguno dijo palabra alguna no hasta ese punto donde ambos de sentían completamente llenos aunque fue el joven de cabello rubio quien término como todo ese silencio.

— Quiero ir al hotel y tomar una ducha.- Yuto le mostró una expresión de asombro y riendo divertido dejo un beso en la frente aun sudada del mayor.

— Claro, pero te quedarás en mi habitación. - Le dejó que se vistiera de vez en cuando compartiendo alguna mirada complice y uno que otro beso. Ambos sabían que no era necesario el aclarar del todo esa nueva relación, tenían tiempo de sobra para hablar sobre sentimientos o un futuro noviazgo.
Pero algo era seguro, ninguno de los dos tenía planeado renunciar a esa nueva relación, salieron de aquel lugar tomados de la mano recibiendo algunas miradas interrogantes por parte del resto de Jump más no dieron explicación alguna a lo evidente, subieron a la camioneta sentándose uno al lado del otro, Yuto mirando por la ventana y Yamada apoyando su cabeza en el hombro del alto mientras tomaba una siesta, adorando de esa manera ese leve roce de piel que ambos compartían cada que el mayor se acurrucaba mejor.

domingo, 12 de junio de 2016

I miss you - yamajima

El tic - tac del reloj hacía eco en la recamara y él por más que buscaba distracción tomó lo primero que encontró ; un pequeño oso color marrón, un lazo alrededor del cuello color rojizo y estaba un pequeño detalle que aumentó la soledad en esa momento, ese muñeco de felpa abrazaba un corazón cual tenía grabadas dos iniciales.

— Yuto.

El nombre del chico que en algún momento de su vida fue importante, un pelinegro alto, de piel suave y ojos negros con rasgos de príncipe; su indice acarició la primera inicial trayendo consigo un pequeño recuerdo.

||| flash |||

— Tú y yo... Siempre estaremos juntos Ryo. Es una promesa. - El pelinegro sostuvo el rostro del que en ese momento pasaba de ser su mejor amigo a convertirse en su novio. — No te dejaré ir. - El tacto de los pulgares del chico acariciando su piel le causaron esa revolución en su abdomen, y no hubo palabras, a cambio recibió un tierno he inocente beso, sellando así la promesa de su inocente amor.

|||||

— Yuto Nakajima. -

Había pasado ya un año en que ambos habían terminado, aún recordaba con claridad el momento de la ruptura; para Yamada aquello resultó en un duro golpe para su corazón, y aún ahora la herida se mantenía tan viva, matándole con lentitud , un dolor tortuoso. Incluso su propia habitación le atormentaba toda ella llena de memorias, muchos momentos compartidos, difíciles de olvidar.
Aún cuando ambos se encontraron en ocasiones, ninguno fue capaz de dirigirse la palabra, él por orgullo y Nakajima, bueno solo el tenía la respuesta del porque siempre le ignoro hasta la fecha.

— y aún así te atreviste a decir que yo era lo más importante. -

La ironía del fracaso, el tan abatido dolor que no se esfuma, las lágrimas, incluso perdió la cuenta de cuantas veces lloró por aquel chico, justo como volvía hacerlo, sus amigos se alejaron todos ellos fueron punto y aparte, se mantuvo encerrado en su casa por tanto tiempo que incluso salir resultaba algo asombroso para sus padres.
Nakajima Yuto, aún le atormentaba.

Pero Ryosuke era consiente que llorar no le haría volver, ya un año era una exageración para seguir con aquello. Pero ¿como olvidar a quien recién volvío a mirar?. Justo cuando quiso afrontar todo justo ese día, Nakajima tuvo la osadía de cruzarse en su camino, y ahí estaba llorando nuevamente encerrado en la habitación, abrazado aquel peluche, su único y fiel compañero.

Yuto estaba más cambiado, incluso vestía más elegante como todo un ídolo, y como siempre le ignoro y el estaba como todo un idiota extrañandole a más no poder.
quizá él era un masoquista, porque atesoraba cada obsequio que le dio el menor, inclusive aún llevaba aquel anillo de su supuesto " juntos para siempre " Yuto seguramente ya ni siquiera recordaba los momentos que juntos pasaron, lo más probable era eso. Que él para Nakajima Yuto, ya no era nada, ni siquiera una partícula, el no existía para aquel chico.

Si mal no recordaba, Yuto estaba acompañado por alguien, en aquel momento de su encuentro Yamada pareció ver a una persona junto al chico.

— Una mujer. -

La  ironía apareció en la sonrisa que  coloreo  sus labios, y se sintió mucho más idiota, todo un completo estúpido, ¿porque era tan difícil olvidar?  Observó aquel anillo que parecía brillar justo en su dedo anular, y pareció que su corazón se rompió por segunda vez en esa ocasión.
La opresión en su corazón le impedía el respirar con normalidad, Nakajima se convirtió en un dolor insuperable para su existencia, anhelaba poder odiarle por que eso era lo que el bastardo de Yuto merecía; sin embargo eso no ocurría, si no más bien todo lo contrario. Amaba a ese imbécil con cada célula de su ser, aún poseía la esperanza de que ese chico le iría a buscar en algún momento.

— soy patético. 

Y vaya que lo era, las gotas saladas seguían cayendo una tras otras resbalando por esos pómulos suyos tan regordetes que rojizos estaban. A duras penas se reincorporó de la cama donde llevaba horas quizás llorando por aquel pelinegro que ajeno a su existencia desconocía el como se encontraba el castaño.

— Yuto. Seguro me atormentara tu recuerdo, por el resto de mi vida.

Con desgano salió de su recamara y bajando las escaleras se dispuso a buscar algo dulce que comer que ayudará a eliminar ese sabor amargo que en su boca tenía, solo dio unos cuantos pasos rumbo a la cocina cuando el timbre en la puerta se hizo escuchar, resonando cual eco en aquella casa que solitaria estaba.
Yamada se mantuvo de pie dirigiendo la mirada aquella dirección donde el ruido insistente del timbre parecía no parar. Él no estaba con ánimos de recibir visitas en ese día, su cara era un fiasco al igual que su persona pero la persona detrás de aquel pedazo de madera no parecía tener indicios de querer irse o darse por vencido.
Resopló con enojo y tal vez una pizca de molestia, sea quien fuera, tenía mucho valor para interrumpir el sufrimiento ajeno, esperaba que en algún momento se cansara y se marchará más el insistente sonido comenzó a volverse todo un fastidio y así con una expresión de completo enfado se dio camino abrir la puerta y grata fue su sorpresa, ahí estaba, justo como en tantos sueños lo vio, lucía cansado podía notarlo por la manera en que el chico respiraba he inclusive lograba escucharle al tomar una bocanada de aire, algunas gotitas de sudor se aventuraban en bajar por el cuello y rostro de aquella persona.

Y se quedó estupefacto sin saber como reaccionar, su mano aun sostenía el picaporte y sus piernas temblaron, no de miedo sí no mas bien por la sorpresa y estaba seguro que en su rostro se había plasmado el evidente signo del asombro.

— Ryosuke.

Y ese simple llamado fue el detonante de miles de emociones y sensaciones en su ser. Trastabillo un poco hacía atrás dando una negación con su cabeza sin lograr si quiera el poder emitir una palabra o sonido, aquel chico de cabello oscuro le miro con desden y odio esa mirada que bien atravesaba cada parte de su ser. Era como si logrará ver hasta el más profundo secreto y tuvo miedo. Las preguntas comenzaron a rondar por su cabeza una tras otras.
¿Que hacía él aquí?  ¿Por qué volvía?  ¿Acaso quería causar más dolor?  Y Ryosuke tembló, el pánico se vio reflejado en su mirada y quiso correr darle la espalda y huir pero Nakajima fue más astuto mucho más veloz.
Los largos y delegados brazos le envolvieron por la espalda aprisionando su cuerpo en un fuerte abrazo y la fuerza abandonó su cuerpo.

— Lo siento. Ryo

El susurro en su oreja y ese aliento que golpeaba su piel, el aroma a cigarrillo mezclado con la fragancia de Yuto, la manera en que era preso de ese chico. Ya no tendría escapatoria.— Perdón por todo.

Yamada no mostró algún indicio de decir o hacer algo, solo estaba ahí con la cabeza gacha mirando un punto fijo en el piso apretando con tanta impotencia sus puños logrando que sus nudillos se tornaron blancos, el aliento de Yuto dio contra su oreja golpeando tras esta provocando que su cuerpo reaccionará, un escalofrío recorriendo su espina dorsal yendo hacía arriba hasta terminar en su nuca. Ninguno de los dos pronunció o dijo algo durante un lapso de tiempo. Los delgados brazos del pelinegro se ceñian a las perfección en la cintura del castaño volviéndose así todo un depredador; Ryosuke se mordió el labio inferior con fuerza logrando que se tornará color rojizo

— Sueltame.

Nakajima se opuso aquel mandato, dando una negación, y el enojo aumento en el chico bajo que no tardó en moverse con brusquedad intentando apartar esos brazos y cuando se vio libre le encaró solo que esta vez fue su puño que terminó por estrellarse contra la mejilla del chico.

— Eres un maldito descarado.

Yuto se toco la zona del impacto percibiendo el dolor, algo tibio iba bajando por un costado de su labio más no la tomó atención, esperaba eso desde hacía tiempo él sabía que lo merecía, y seguramente recibió más golpes solo que esta vez más débiles uno tras otro todos ellos siendo acumulados en su pecho y la inestable voz de Yamada se dejaba escuchar por toda la casa, y pudo saberlo desde el primer golpe, que el castaño lloraba pero no iba a detenerle recibiría cualquier golpe y maldición por parte de ese chico hasta que el otro estuviera satisfecho. Y fue solo cuestión de tiempo para que la fuerza se esfumara del cuerpo ajeno.

— ¿por qué...  Por qué volviste?. -

Y una gran sonrisa de satisfacción apareció en sus labios, sintió los pequeños brazos alrededor de su cintura y la frente de Ryosuke apoyada en su pecho, aun lograba escuchar ese llanto pero prefirió no responder, no aun; a cambio de eso dirigió su mano izquierda al rostro de ese chico y tomándole de la barbilla le hizo verle dedicándole solo una cálida mirada y pudo notarlo. Ese hermoso brillo en esas perfectas perlas de color almendra, Yamada paso saliva con dificultad y cerró sus ojos esperando por lo que fuese que Nakajima tuviera pensado hacer.

— Lamento, haberme ido de tu lado.

Y él creyó que todo terminaría ahí, pero solo percibió el aliento del otro dando contra su rostro, primero un beso en la frente, seguidamente de otro en su nariz y pasando a sus mejillas, uno más en su mentón y el roce de sus labios se hizo presente.

— ¿no es otro sueño?  ¿Verdad?

Esperando por una respuesta que nunca llegó se perdió en esa perfecta unión de sus bocas, esa hermosa sincronización encajando cual piezas de rompecabezas y ese sabor a menta que que tanto había necesitado.  Se encontró pronto siendo preso del cuerpo ajeno muy pegado al suyo y su espalda contra la pared; la inquietud de preguntar aun más, el querer algunas respuestas por parte del alto se fueron esfumado conforme la ropa terminaba en el piso. Sus manos se volvían un lío queriendo deshacerse de cada prenda que el otro vestía y algunos suspiros y sonidos nada decentes salían de su boca, el frío que anteriormente atormentaba su alma se esfumó teniendo a cambio ese calor, la pasión que solo Nakajima lograba despertar en el, los hábiles labios que  recorrian su cuerpo descendían más allá, más abajo algunas mordidas, succionese que bien dejaban marcas en su ser, Sus dedos que se perdían entre las hebras de color habano tirando de algunos mechones, constante repetía el nombre de su ahora amante, que travieso se encargaba de jugar con su sexo, tomándolo por completo con su boca envolviendole con esa caliente y placentera sensación, gimoteo con descaro y moviendo sus caderas busco profanar esa cavidad bucal guiando con sus manos los movimientos de Nakajima; para ese punto su sentido común estaba perdido entre la lujuria del momento y su esencia escapó con un muy fuerte jadeo de su parte, echó la cabeza hacía atrás ganándose un golpe debido a la pared pero poca atención le tomó, no tuvo tiempo de salir de su ensoñación cuando fue prácticamente alzado por aquel alto chico y sus piernas rodearon las caderas ajenas, sosteniéndose de los hombros le dedicó una traviesa sonrisa que fue interrumpida por el profundo beso de Nakajima que sin prepararle se introdujo dentro con una fuerte embestida y no espero aprobación alguna comenzando a moverse con fuerza, con necesidad y él no pudo quejarse o protestar pues la lengua húmeda y tibia invadía su cavidad.

La noción del tiempo se perdío y no supo como pasó ni en que momento llegaron a la sala pero el ya estaba sobre uno de los sofás con Yuto sobre el moviéndose constante en su interior, invadiendole con fuertes y certeros movimientos golpeando tan hondo cada vez más profundo, dando en ocasiones en su próstata y su boca no paraba de repetir ese nombre que a ese grado no era más un desconocido en aquel lugar, sus uñas habían dejado un rastro por la espalda del alto que ahora mismo le miraba ante cada penetración, grabando en su mente cada expresión de ese castaño.
Ryosuke dirigió su mano derecha al rostro del pelinegro apartando de su frente algunos mechones de cabello que húmedos estaban, dejando después una caricia en su mejilla, Yuto inclinó la cabeza al lado de donde recibía esa atención cerrando los ojos procurando disfrutar más del calor que esa tibia mano le proporcionó. El momento del clímax se acercaba y Yamada lo sabía por la forma en que su interior se contraia volviendo aquel intruso en todo un prisionero los gemidos se agudizaron más mucho más fuerte de lo normal, algunas gotitas saladas adornaban sus cuerpos danzantes que bien parecían brillar y el choque de esa pelvis le volvía loco y pronto todo pareció esfumarse, no supo más de nada ni de nadie la cálida esencia le lleno por completo convirtiendo cualquier cosa en nada solo era el y ese placenteros y perfecto orgasmo.

//////

Entre finas sábanas blancas el chico se removió de un lado a otro buscando el poder dormir si quiera un poco más unos brazos le mantuvieron tranquilo y reconoció ese aroma con tanta facilidad.
— Yuto...
— shh.. No digas nada y dejame dormir un poco más así.

Ryosuke abrió los ojos contemplando entonces aquel rostro adormilado muy cerca del suyo los labios de Nakajima tocaban su frente y prefirió mantenerse callado un poco más hasta que el otro le diera al menos una mínima explicación de todo o de algo.

— basta con decirte que te amo y que estoy contigo ahora y no iré a ningún otro lado. Lo demás solo sale sobrando. - Yuto le pego aun más a su cuerpo trazando un camino de caricias por toda la espina dorsal y la tensión disminuyó en el cuerpo ajeno.
— Aun diciendo eso. No te lo haré tan fácil, debes pagar por todo el dolor que provocaste en mi.-

Y con ese comentario Ryosuke dio finalizada esa conversación, acunando su sueño en ese tibio pecho conservando una fina sonrisa en sus labios.

– Te extrañé Ryo. Lo hice todo el tiempo.

Y bastó con ese susurro amoroso para que todo lo demás dejará de importar, fue suficiente con esos besos he inquietantes caricias para hacerle confiar, se entregaría nuevamente y dejaría el resto en ese chico,  se dejaría marcar nuevamente y si en algún momento Yuto se llegará a ir, comprendería que no todo es eterno y que para ser feliz solo se necesita tener una pizca de dolor en la vida.

domingo, 15 de mayo de 2016

Random- Regreso con algunos fics nuevos próximamente.



Es una pequeña entrada random. Por si les interesa saber, volveré con algunos nuevos fics, ya estuve mucho tiempo en hiatus así que hare un regreso con mucho yamajima, espero aun haya algunas personitas interesadas por mis escritos, eso y agradezco a quienes aun leen mis historias, arigatou por sus comentarios.